Google podría estar preparando por fin el esperado bloqueo nativo de aplicaciones en Android, el sistema operativo móvil de la compañía. Una nueva filtración apunta a que esta función llegaría más adelante con Android 17.
Ese sistema de bloqueo para apps ha vuelto a aparecer en versiones recientes de Android Canary, siempre según la filtración, así que todo indica que el desarrollo sigue vivo después de las primeras pistas y de aquella desaparición temporal que sembró dudas.
De momento no está disponible para el público general y, si la filtración acierta, aunque por ahora no hay forma de comprobarlo, estaríamos ante una de las novedades fuertes de Android 17, la próxima gran versión del sistema operativo, prevista para la segunda mitad de 2026.
Las referencias localizadas en Android Canary, según se ha filtrado, apuntan a una herramienta con la que Google permitiría bloquear aplicaciones concretas usando el mismo método de seguridad del teléfono: PIN, contraseña o biometría.
Aquí está lo interesante: no sería una solución aparte, sino una función del propio sistema integrada directamente en el launcher de Android. Eso la haría más práctica que muchos métodos actuales, porque permitiría proteger solo lo que de verdad importa, como la mensajería , la galería, las apps bancarias, el correo o las redes sociales, sin tener que esconder una aplicación en un espacio separado ni depender de herramientas de terceros.
Android ya cuenta con Private Space, una función pensada para aislar aplicaciones sensibles dentro de un perfil aparte. Aun así, Private Space no siempre resulta la vía más rápida o más intuitiva para el uso diario.
Bloquear cada app de forma nativa sería bastante más sencillo: abrirla, identificarse y entrar. El código detectado en Android Canary, de nuevo según la filtración, también deja entrever funciones extra, como la opción de bloquear varias aplicaciones al mismo tiempo y ocultar el contenido de las notificaciones de las apps protegidas. Un detalle útil para evitar miradas ajenas cuando el móvil se queda sobre una mesa o va pasando de una mano a otra.
La diferencia frente a muchas aplicaciones de bloqueo disponibles en Google Play también sería clara. Su funcionamiento suele ser irregular: algunas se pueden saltar con ciertos trucos, otras dependen de permisos delicados y no son pocas las que acaban desactivándose con demasiada facilidad. Por eso, una solución integrada en el sistema debería ofrecer más solidez y ser bastante más difícil de esquivar.
Y hay otro punto. Este tipo de protección tiene un valor especial en mercados donde compartir el teléfono forma parte de la rutina, como ocurre en India.
Ahora mismo, la gran pregunta no es solo cuándo llegará, sino también cómo encajará con las capas de personalización de los fabricantes. Samsung, Xiaomi y OnePlus ya ofrecen en algunos casos sus propios métodos de bloqueo o espacios privados, así que queda por ver si adoptarán la propuesta de Google, si la retocarán a su manera o si seguirán manteniendo soluciones paralelas.
Lo que parece bastante evidente es que Google quiere tapar una carencia histórica de Android. Por ahora se desconoce cuándo llegará el bloqueo nativo de apps a la versión estable.