El juez Edward Davila ha puesto fecha al juicio por secretos comerciales entre Apple y OpenAI. Será el 19 de julio de 2027 a las 9:00 h EDT, según una orden judicial dictada hoy, dentro del litigio que Apple abrió en julio de 2026 por el supuesto traslado de documentos confidenciales sobre hardware y desarrollo de producto por parte de dos antiguos empleados que terminaron en OpenAI y en su división de dispositivos, io Products. Con esta decisión queda ya formalizado el calendario previo al juicio, después de que el magistrado pidiera a las dos partes que pactaran una hoja de ruta para el caso.
Con ello, el pleito se estira casi un año desde que Apple presentó la demanda en julio de 2026.
El núcleo de la acusación de Apple se dirige contra dos ex empleados, Tang Tan y Chang Liu. En la demanda, la compañía los señala por haberse llevado documentación confidencial vinculada al hardware y al desarrollo de producto antes de dar el salto a OpenAI y a su unidad de dispositivos, io Products.
Apple sostiene en su escrito que la información presuntamente sustraída incluye diseños de hardware, procesos de fabricación y documentación interna sobre desarrollo de productos. A juicio de la empresa, ese conocimiento pudo servir para acelerar los planes de OpenAI en el terreno de los dispositivos de consumo.
En esa misma denuncia, Apple también intenta enmarcar el caso dentro de una pelea competitiva mayor. Afirma que más de 400 antiguos empleados de la compañía trabajan ahora en OpenAI, un dato con el que busca remarcar hasta qué punto se ha intensificado la disputa por el talento y por el conocimiento técnico acumulado durante años en Cupertino.
Uno de los terrenos donde Apple ha salido mejor parada hasta ahora ha sido el de la obtención de pruebas. Según varias resoluciones del juez Edward Davila, el magistrado aceptó una versión más limitada, aunque también más amplia en algunos puntos, de distintas solicitudes presentadas por la empresa. Eso permitirá a Apple indagar con más detalle en lo ocurrido con antiguos empleados suyos fichados por OpenAI.
Esa revisión alcanzará, dentro de los límites que aprobó el juez, a dispositivos, cuentas de mensajería, uso de herramientas internas, entrevistas de contratación y al modo en que OpenAI gestionó información confidencial procedente de Apple. Traducido a la práctica, Apple conseguirá al menos una parte de los documentos que llevaba meses pidiendo.
OpenAI, mientras tanto, ha negado en sus escritos haber intentado hacerse con secretos comerciales de Apple y ha retratado la demanda como una ofensiva desproporcionadamente agresiva.
La defensa de OpenAI mantiene que cualquier archivo de Apple que hubiera acabado en manos de antiguos trabajadores se conservó por error y achaca el problema a los procesos de salida de personal de Apple. Sus abogados también ponen en duda que Apple protegiera de forma suficiente la información que ahora describe como secreto comercial.
Y el caso no se queda ahí. OpenAI presentó por separado otra demanda contra un empleado que regresó a Apple en junio de 2026, al que acusa de llevarse secretos de hardware de la propia OpenAI, algo que Apple negó.
A eso se añade otro choque: Apple ha dicho ante el tribunal que OpenAI destruyó posibles pruebas, entre ellas las relacionadas con el supuesto uso, después de la salida de la empresa, de un esquema confidencial de circuitos por parte de un antiguo ingeniero de Apple.
El calendario fijado por el juez Edward Davila marca además otra fecha relevante. Antes del 1 de junio de 2027, los abogados principales de ambas partes tendrán que reunirse para discutir un posible acuerdo, un trámite habitual en la justicia federal de Estados Unidos que, por sí solo, no significa que una resolución pactada esté cerca.
Fuera ya del pulso estrictamente judicial, el procedimiento se sigue con atención por lo que puede suponer para los planes de nuevos dispositivos de OpenAI, para la relación comercial entre las dos compañías y para el debate sobre hasta dónde llega la movilidad del talento en Silicon Valley. Por ahora no está claro si Apple y OpenAI lograrán cerrar un acuerdo antes de que arranque el juicio.