Creo que incluso los más fanáticos de la IA, esos que creen que Elon Musk podrá mejorar La Odisea gracias a Grok y que dentro de cinco años todos viviremos libres de nuestros trabajos mundanos, están ya un poco hartos de la IA. Las empresas se han empeñado en metérnosla a presión por todos los sitios, y lo que podría estar bien (una conversación con Alexa, por ejemplo) se ha transformado en poco menos que un apocalipsis creativo. Porque, claro, si tu trabajo lo puede hacer una máquina, ¿acaso necesitas mano humana? La respuesta debería ser obvia. Para Amazon Prime Video no lo es.
IA vale con esto
Jeff Bezos ha invertido tantísimo dinero en la IA que no puede permitirse el fracaso. Y, por supuesto, está intentando meterla como sea dentro del catálogo de Amazon Prime Video, que cada vez languidece más por culpa de sus ideas. No es que la decisión de meter anuncios en los planes normales fuera brillante precisamente, sino que la “enshittification” se ha hecho cada vez más notoria. En 2024, el catálogo de Prime Video empezó a estar controlado por la IA, que no solo categorizaba las películas, sino que interpretaba las miniaturas, ponía títulos y hasta hacía las sinopsis de manera mecánica. Parece que no hay fallo posible, ¿verdad? Bueno.
¿Te acuerdas de 12 hombres sin piedad? Ese clásico, esa auténtica obra maestra del cine está disponible en Prime Video… Pero en 2024, la fotografía que la acompañaba tenía hasta 19 hombres, con muchas de sus caras retorcidas e imposibles de distinguir. Aparentemente, la IA decidió que quedaba mucho hueco en la foto y había que rellenarlo, así que creó más personas. Es solo un ejemplo del desastre que fue darle algo tan importante como la experiencia de usuario a una máquina. Ah, por cierto: el problema era doble, porque en Estados Unidos la película aparecía gratis bajo la misma película, con el póster correcto, de pago. Un dislate, vaya.

A posteriori, el streamer ha decidido colar distintos usos de la IA Generativa que han salido, como no podía ser de otra forma, fatal: desde los doblajes hechos con IA para ahorrarse los costes de traducción y locución (y que tuvieron que retirar enseguida tras las mofas de todo el mundo en redes sociales) hasta unos resúmenes de series automáticos que analizaban los episodios y sacaban un montaje de clips con una voz en off anunciando lo que había pasado. Todo fatal, claro. Por poner un ejemplo, en Fallout la IA se equivocó de fecha (1950 contra 2077) y decidió convertir un ofrecimiento en un asunto de, literalmente, vida o muerte.
También los retiraron, claro, en lo que ya empieza a ser una tónica: Amazon Prime Video anuncia que va a hacer algo con la IA Generativa, es un desastre, se retira y vuelve a anunciar otra cosa. Lo último han sido series de animación creadas íntegramente por IA, a las que el público ya ha respondido mofándose de ellas. No pintan bien las cosas, pero claro, Amazon se ha gastado ya 220.000 millones de dólares en la IA, y si fracasa, la burbuja se pincha. No les queda otra que seguir para adelante hasta que encuentren algo (sí, los anuncios hechos con IA también fueron un fracaso morrocotudo) que el público, cada vez más radicalizado, acepte.

No es que Netflix se esté quedando atrás, ojo, pero al menos su uso parece estar algo más diluído y la experiencia de usuario, si no está informado, no es peor. Prime Video tiene que hacer algo, porque claramente poner un embudo en la boca de la gente y esperar a que se coma la papilla sin protestar no está funcionando. ¿Quizá -qué locura- hacer algo que la gente realmente sí quiera ver? ¿Ponérselo fácil de verdad? A estas alturas, con no añadir 7 hombres sin piedad nos conformamos.