Arkane Lyon, el estudio francés de Bethesda y Xbox, encara una recta final decisiva. Le Monde sostiene que el cierre ya no es una amenaza abstracta, sino una posibilidad muy real: si el 13 de noviembre acaba sin comprador ni una salida viable, y se agota así el periodo de consultas entre Microsoft y el Comité Social y Económico de Arkane Lyon, unos 217 puestos de trabajo podrían quedarse en el aire.
Ese 13 de noviembre vence precisamente el periodo de consultas abierto entre Microsoft y el Comité Social y Económico del estudio. A partir de ahí, el futuro del equipo entra en su tramo más delicado.
La cifra que está en juego, siempre según Le Monde, ronda los 217 empleos. No es un caso menor dentro de la reestructuración que Microsoft está ejecutando en su división de videojuegos; de hecho, es uno de los frentes más sensibles.
El diario francés añade otro matiz importante: alrededor de Arkane Lyon se barajan “varias fórmulas de adquisición” en vez de un cierre inmediato. Eso no equivale a decir que haya un acuerdo cerca de firmarse, pero sí apunta a que Microsoft estaría obligada a explorar salidas para el estudio antes de echar el cierre.
Y aquí hay un factor que cambia bastante las cosas: Arkane Lyon está en Francia.
La legislación laboral francesa, aprobada en 2014, obliga a las grandes empresas con más de 1.000 empleados a dedicar tres meses a la búsqueda de un comprador antes de cerrar un centro. Eso hace que todo avance a otro ritmo, bastante más despacio y con más complejidad que en otros mercados, y ayuda a entender por qué las conversaciones se alargan hasta noviembre.
Los representantes sindicales franceses, entre ellos Printemps Écologique y STJV, han sido duros con la forma en que Microsoft ha llevado estas negociaciones.
Desde su punto de vista, la plantilla de Arkane Lyon está pagando el precio de un cambio estratégico más amplio dentro de Xbox, en medio de nuevas tandas de despidos y reajustes repartidos por distintas divisiones de Microsoft.
Si hay un activo que puede pesar en el futuro inmediato del estudio, ese es Marvel’s Blade.
Un portavoz de Microsoft ha afirmado que la compañía está “buscando activamente un socio para apoyar la siguiente fase de desarrollo y permitir su lanzamiento” de Marvel’s Blade. La frase deja ver bastante: tanto la propiedad intelectual como el proyecto ya en marcha parecen piezas centrales en cualquier operación que pueda plantearse. A eso se suma lo que cuentan representantes de los trabajadores de Arkane Lyon, que sitúan el juego cerca del final de su fase actual de producción, algo que elevaría todavía más su valor estratégico.
De momento, la información pública no pone nombre a posibles compradores. Tampoco aclara qué forma financiera tendría una adquisición de este tipo, y sigue sin estar claro qué papel tendrían Marvel Games y las autoridades francesas en caso de venta.
Así que Arkane Lyon entra en una cuenta atrás incómoda, con varias opciones sobre la mesa y con margen legal para intentar moverlas. Lo que no se sabe todavía es si alguna de esas vías llegará a concretarse antes del 13 de noviembre.