Ubisoft sigue diciendo, de forma oficial, que Beyond Good & Evil 2 continúa en desarrollo en 2026. Lo dice la propia compañía, después de casi dos décadas de avances a trompicones y largos periodos de silencio. El caso de Beyond Good & Evil 2 sirve para entender bastante bien eso que se conoce como infierno del desarrollo, ese limbo en el que cada vez caen más superproducciones ambiciosas, sobre todo cuando el proyecto crece demasiado, cambian las herramientas, rota el equipo o el presupuesto se dispara.
Beyond Good & Evil 2 y otros juegos atrapados en el infierno del desarrollo
Cuando un juego entra ahí, suelen llegar los reinicios internos, los roces entre equipos y los cambios de rumbo que obligan a rehacer años enteros de trabajo. Ubisoft puso en marcha la preproducción en 2007, dejó ver Beyond Good & Evil 2 en 2008, volvió a mostrarlo en 2009 y lo convirtió en uno de los focos del E3 de 2017 y 2018. Después de eso, la visibilidad pública se redujo al mínimo. Aun así, Ubisoft seguía confirmando oficialmente en enero de 2026 que el proyecto seguía vivo, incluso al mismo tiempo que cancelaba otros juegos.
Y no, no se explica solo por el tiempo que ha pasado. Beyond Good & Evil 2 también arrastra reinicios, disputas de gestión y choques creativos: Michel Ancel dejó Ubisoft en 2020 y, en 2023, murió su director creativo, Emile Morel.
Pese a todo, Ubisoft ha repetido que Beyond Good & Evil 2 sigue siendo una prioridad y en 2026 salieron varias informaciones que apuntaban a un refuerzo del equipo de guion. Eso no quiere decir que el lanzamiento esté cerca, ni mucho menos, pero sí deja una cosa clara: la editora no lo da por perdido.
Cloud Imperium Games ofrece otro ejemplo fuera de lo normal. Star Citizen sigue en desarrollo desde principios de la década de 2010 y su alfa jugable lleva activa desde 2014; para mayo de 2026, la financiación colectiva ya había superado los 1.000 millones, según el contador oficial de financiación de Cloud Imperium Games, empujada en parte por la venta de naves y de contenidos digitales.
Su campaña para un jugador, Squadron 42, también ha acumulado retrasos serios y, aunque ahora se presenta como algo más cercano a completarse, su calendario se ha convertido casi en sinónimo de desarrollo interminable.
Metroid Prime 4: Beyond se anunció en 2017, pero Nintendo reconoció en 2019 que el proyecto se reiniciaba desde cero bajo Retro Studios. Eso, claro, sumó unos cuantos años más de espera.
Con Vampire: The Masquerade – Bloodlines 2 pasó algo parecido: se anunció en 2019, sufrió retrasos, cambió de estudio en 2021 y llegó a estar, según varios informes, cerca de la cancelación.
The Elder Scrolls VI no entra del todo en la categoría de juegos con más de 10 años de desarrollo activo, pero sí en otra igual de pesada para los jugadores: la de la espera generacional. The Elder Scrolls V: Skyrim salió en 2011, Bethesda anunció la sexta entrega en 2018 y los informes más recientes apuntan a 2028 o incluso más tarde; según Bethesda, la idea es sencilla: tiene que salir bien.
Para los fans, esa mezcla de ilusión, cansancio y optimismo prudente ya forma parte de la experiencia. Pasa siempre con proyectos así. El tiempo que separa los reinicios internos de un lanzamiento final sigue siendo casi imposible de calcular, y Beyond Good & Evil 2 continúa justo ahí, en ese punto extraño en el que nadie termina de atreverse a darlo por muerto.