X-Men 97′ se ha convertido en una de las series que marcarán el futuro del Universo Cinematográfico de Marvel. Y es que, aunque está colocada al margen del resto de productos de Marvel Studios (que sepamos) y simplemente es una secuela de la serie noventera de los X-Men, su calidad está haciendo que mucha gente se reconcilie con la compañía.
Ahora que los X-Men están a puntito de llegar al UCM con lo que preparan proyectos como Deadpool y Lobezno, no hay mejor telescopio donde mirar al futuro que esta serie. Y es que, capítulo tras capítulo, nos sorprenden con algo nuevo. Después de, el sexto episodio, recibir con los brazos abiertos al mutante más esperado, en el séptimo hemos podido ver a otro personaje que ha dado la sorpresa al público.

El Capitán América se enfrenta a Pícara
El episodio siete de X-Men 97′ cuenta las consecuencias del ataque a Genosha, que hasta el final de este mismo capítulo no se sabe quién ha perpetrado. Después de un impasse en el sexto episodio que cuenta el regreso de Tormenta y (sí, spoiler) de Charles Xavier, el séptimo nos lleva a entender qué ha ocurrido con los X-Men.
El episodio empieza con el funeral de Gambito, que dio su vida por proteger a los suyos, pero hay alguien que falta: Pícara. Su amor por él le ha llevado a convertirse en una potencial villana que hará lo que sea para vengarse. Su sed de venganza le lleva hasta una base militar donde se esconde el Coronel Ross, y es allí donde vemos un cameo inesperado.

El Capitán América de Steve Rogers, que ya aparecía en la serie de los noventa de los X-Men, es a quien envían a por Pícara, y quien intenta hacerle entrar en razón. Sin embargo, ni él mismo logra pararle los pies, por lo que Pícara se cabrea y acaba lanzando su escudo en una montaña lejano. Algo que no le hace ni pizca de gracia al Capi, claro.
Gracias a este capítulo, todo queda listo para una recta final en la que veremos la batalla contra el que se ha revelado como enemigo final de los X-Men: Bastion. Veremos qué ocurre, pero los nervios están a flor de piel y no somos pocos los que nos mordemos las uñas por ver el siguiente episodio.