Claude Mythos Preview ha conseguido lo que parecía incluso fuera del alcance de los mejores criptógrafos. El modelo de Anthropic ha encontrado formas de atacar varios algoritmos de cifrado y ha demostrado que la inteligencia artificial puede participar en investigación matemática de primer nivel. Un avance que confirma las capacidades de Mythos en ciberseguridad y que, si bien hoy por hoy no representa un riesgo real, dispara varias alarmas.
Un ataque mucho más rápido contra AES
Durante las pruebas, como recogen en el NYT, Claude analizó una versión de siete rondas de AES-128 —el estándar completo que se usa en internet utiliza diez— y desarrolló un método entre 200 y 800 veces más rápido que el mejor ataque conocido para acceder a la información. Teniendo en cuenta que el cifrado AES protege el tráfico de la web, nuestras redes inalámbricas, el almacenamiento, los pagos con tarjeta y la mayoría de las comunicaciones, el hallazgo alcanza de lleno uno de los pilares técnicos de internet.
El resultado queda circunscrito al ámbito de investigación, por ahora, porque la versión completa de AES mantiene su solidez y los sistemas bancarios y de comunicación actuales continúan protegidos. Estas pruebas con variantes simplificadas del algoritmo de cifrado permiten detectar patrones útiles para reforzar los estándares futuros, especialmente ante el creciente volumen de vulnerabilidades descubiertas mediante IA. La situación llama, sin embargo, la atención, pues lo que hace unos años era ciencia ficción, por ejemplo la generación de imágenes, ahora cualquier IA lo resuelve en segundos.
Claude también se enfrenta al cifrado poscuántico
Mythos mejoró además un ataque contra HAWK, un sistema de firma digital candidato a convertirse en el estándar poscuántico. En unas 60 horas redujo a la mitad la fortaleza efectiva de sus claves y nos mostró de nuevo la velocidad a la que la IA puede revisar los diseños criptográficos más complejos.
Anthropic orienta estas capacidades hacia la defensa, como también vemos en Claude Security, pero lo que hoy damos por normal, hace solo unos meses era simplemente impensable.