EverQuest Legends, el nuevo MMORPG de Daybreak Games, ya puede jugarse desde hoy, 28 de julio de 2026. Con este lanzamiento, la compañía recupera un clásico y lo pone al día con varios retoques pensados para hacerlo más llevadero.
Daybreak Games ha estrenado hoy EverQuest Legends. El acceso se abrió a las 12:00 del Pacífico de este 28 de julio de 2026, tal y como había anunciado la propia empresa. El juego devuelve a primera línea una de las sagas más veteranas del MMORPG y lo hace apoyándose, sin disimulo, en el tirón de la nostalgia.
La propuesta va justo por ahí: traer de vuelta el espíritu del EverQuest de 1999, pero recortando parte de la dureza que tenía aquel original con mejoras de calidad de vida más actuales. El estreno, de hecho, ha venido acompañado de una apertura escalonada de servidores después de que la demanda superara las previsiones iniciales, según explicó Daybreak Games.
De salida hay seis servidores en Estados Unidos y dos en Europa. Daybreak Games, además, ha dejado la puerta abierta a activar servidores en Asia si la cantidad de jugadores termina pidiéndolo.
No ha pillado a nadie por sorpresa si se mira lo que venía pasando antes del lanzamiento. Según cifras compartidas por Daybreak Games, a finales de abril de 2026 la beta rozó los 35.000 registros, y la beta reservada para quienes habían comprado el juego por adelantado reunió a más de 11.000 jugadores únicos.
EverQuest Legends se aparta bastante del EverQuest más clásico en un punto muy concreto: quiere ser más fácil de abordar. Daybreak Games lo plantea para jugar en solitario, en grupos pequeños de hasta cuatro personas y también en incursiones de ocho jugadores. Eso acerca Norrath a gente que quiere explorar a su ritmo, sin depender de sesiones larguísimas ni de reunir grupos enormes, dos de las barreras que más pesaban en el MMO original.
Uno de los cambios que más llama la atención es el sistema multiclase. Permite mezclar hasta tres clases en un mismo personaje, algo que abre el abanico de builds y hace que la progresión sea menos rígida que en el EverQuest tradicional.
Hay más ajustes prácticos. La interfaz ahora escala en 4K y se suma la raza jugable Kerran, una incorporación que salta a la vista tanto para los veteranos como para quienes llegan por pura curiosidad.
El juego apunta a dos públicos al mismo tiempo: los jugadores de siempre que quieren volver a Norrath y los nuevos usuarios que nunca tocaron el EverQuest original. Y eso ya se nota en unas primeras impresiones bastante partidas. Mucha gente se ha quedado con el golpe nostálgico y con lo cómodos que resultan algunos de sus cambios modernos. Otros, en cambio, creen que reducir la dependencia social le quita parte de la identidad clásica a EverQuest. A eso se suman críticas por la tienda integrada dentro del juego, por errores que ya se habían visto durante la beta y por un apartado visual que, para una parte de la comunidad, se siente demasiado viejo.
Este estreno encaja, además, en un plan más amplio de Daybreak Games para volver a mover la marca EverQuest. Ahí entran también el servidor Time-Locked Progression Frostreaver, que se estrenó en mayo de 2026, y el futuro servidor Lethar, previsto para agosto. La compañía ya adelantó que compartirá una hoja de ruta próximamente, aunque por ahora no ha dicho cuándo.