El reconocimiento de Carl Sagan como uno de los más influyentes astrónomos y divulgadores científicos ha dejado una marca indeleble en diversos ámbitos, incluido el tecnológico.
Su vínculo con Apple se materializó durante la creación del Power Macintosh 7100, un ordenador que figuró en la historia judicial y personal del astrofísico. En un intento de captar su icónico estilo, ingenieros de Apple apodaron al dispositivo “Carl Sagan” con la famosa frase “Billions and billions”.
Sin embargo, el nombre llevó a una serie de conflictos legales tras conocerse su uso interno.
Una demanda histórica que nadie conoce
La controversia comenzó cuando Sagan, afligido por la posibilidad de que su nombre implicara un respaldo comercial, envió una carta de cese y desista a la compañía.
Esto desencadenó una enemistad notable que se complicó aún más cuando un cambio de apodo derivó en el despectivo “BHA”, que significaba “Butt-Head Astronomer”, o “el astrónomo estúpido”.
Tras una serie de juicios en los que Sagan enfrentó la pérdida de ambas demandas, el conflicto culminó en un acuerdo extrajudicial en 1995 que resultó en una disculpa implícita de Apple y un nuevo apodo: “LAW”, acrónimo de “Lawyers Are Wimps”.
A pesar del tumulto, el Power Macintosh 7100 fue lanzado el 14 de marzo de 1994, con un precio que oscilaba entre los 2,650 y 3,450 dólares. Con el tiempo, el recuerdo del enfrentamiento se desvaneció, y 30 años más tarde, Apple decidió rendir homenaje a Sagan.
En su campaña publicitaria para la línea de productos “Shot on iPhone,” utilizó la narración de Sagan de “Pale Blue Dot”, marcando así un giro en la relación entre el astrónomo, fallecido en 1996, y la tecnología moderna.