Como ya es tradición iPhone 18 Pro ha pasado por las manos de iFixit y el desmontaje nos permite ver qué hay detrás de sus principales novedades. El análisis confirma que Apple ha rediseñado varios componentes internos clave para mejorar la fotografía, la autonomía y la gestión térmica, y nos los enseña de cerca. Veamos, pues, cuáles son las novedades que no se ven a simple vista.
Una cámara que consigue apertura variable en un espacio realmente diminuto
La gran protagonista de esta versión del iPhone es la cámara principal con apertura variable. Tal como podemos ver en el vídeo debajo de estas líneas, el mecanismo utiliza seis pequeñas láminas de un complejo material compuesto que se mueven magnéticamente. Gracias a los imanes subyacentes, nosotros podemos escoger entre ƒ/1.48, ƒ/1.8, ƒ/2.8 y ƒ/4.0 antes de hacer cualquier foto o dejar que el sistema escoja la mejor opción según las condiciones de iluminación en las que nos encontramos. Todo cabe en un mecanismo de sorprendente precisión y realmente minúsculo, de hecho, cada lámina tiene un grosor comparable al de un cabello.
Mientras el sistema de Apple Reference Image queda en el software, en el hardware la evolución es considerable. Una cámara cada vez más profesional que, con su reducido tamaño, está sorprendiendo ya con sus resultados.
Una cámara de vapor mucho más grande
El desmontaje también nos permite ver la evolución térmica del teléfono. Apple ha situado el A20 Pro en la parte exterior de la placa lógica y ha colocado la memoria junto al procesador, no sobre él, Con esto, consigue un camino mucho más directo hacia la refrigeración que proporciona la cámara de vapor, que tiene, además, una superficie tres veces mayor y reparte el calor por una zona mucho más amplia del chasis.
En cuanto a la batería, las versiones con eSIM nos ofrece 4288 mAh en el iPhone 18 Pro y 5567 mAh en el Pro Max. Teléfonos muy interesantes, realmente sorprendentes y que, vistos por dentro, podemos valorar un poco más por su parte de ingeniería, miniaturización y diseño.