Warner Bros. canceló Doom Patrol en 2023, después de cuatro temporadas, pero con el paso del tiempo la comparación con Titans se ha vuelto bastante fácil de hacer: al final, Doom Patrol, nacida como serie derivada, resultó ser una propuesta más firme y más original que Titans. Y Alan Ritchson ya les sonaba mucho a los fans de DC bastante antes de convertirse en la gran figura de acción de Reacher.
Lo curioso es que, pese al cierre abrupto de Titans, Alan Ritchson fue de los pocos actores que sí tuvo un final claro para su personaje. Titans arrancó como una adaptación oscura, psicológica y muy volcada en la acción del equipo juvenil de DC, con una estética neo-noir y un tono adulto que, sobre el papel, la separaban de otras series de superhéroes. Luego la cosa fue otra. En pantalla, Titans nunca acabó de llegar al nivel creativo de las mejores producciones televisivas de DC.
Para muchos espectadores, Titans tendía a ser bastante más convencional y más solemne de la cuenta para lo que prometía su premisa. Ahí es donde la comparación con Doom Patrol se volvió todavía más dura. Su spin-off se fue por el absurdo, por el riesgo narrativo y por unos personajes mucho más excéntricos, además de mejor trabajados. Titans quería ser intensa y sombría; Doom Patrol, en cambio, encontró una voz propia. Por eso una buena parte de la crítica y del público ha terminado recordándola como una de las propuestas más interesantes de la televisión de DC en aquella etapa.
En ese contexto, Alan Ritchson interpretó a Hank Hall, o Hawk, durante tres temporadas de Titans. Hank salió de la historia al final de la temporada 3, y lo hizo con una despedida cerrada, algo que no puede decirse de varios protagonistas cuyas tramas se quedaron abiertas o tuvieron una resolución bastante poco satisfactoria cuando llegó la cancelación. Y tampoco era la primera vez que Ritchson se cruzaba con DC: años antes había tenido un paso breve como Aquaman en Smallville, donde apareció en cuatro episodios.
También hay un error que sigue repitiéndose y conviene corregirlo. La serie de acción cancelada de Alan Ritchson no fue una producción de 49 episodios ni contó con un spin-off oficial. Fue Blood Drive, una ficción distópica y de aire grindhouse de Syfy que emitió 13 episodios en 2017.
Blood Drive se estrenó con unos 834.000 espectadores, pero después cayó hasta moverse en una franja aproximada de entre 300.000 y 400.000 por episodio, y Syfy la canceló en septiembre de ese mismo año. Más adelante, James Roland, creador de la serie, explicó que en la decisión pesó la ausencia de un acuerdo de explotación en streaming como segunda ventana.
Blood Drive se quedó como título de culto, y el propio Alan Ritchson la ha recordado como una experiencia importante porque fue su primer gran papel protagonista en televisión. Su verdadero salto, de todos modos, llegó en 2022 con Reacher. El éxito comercial y crítico de la serie en Prime Video terminó de colocarlo, ahora sí, como una estrella de acción para el gran público.