Cummins ha dado un paso significativo hacia la electrificación del sector de minería y ferrocarril mediante la adquisición de First Mode, una empresa especializada en equipos híbridos.
Esta compra incluye un completo portafolio de propiedad intelectual en trenes de potencia eléctricos, lo que permite a Cummins acceder a tecnologías que emplean diversas fuentes de energía, como motores de combustión interna, pilas de combustible de hidrógeno y baterías.
La compañía planea lanzar, en el corto plazo, el primer sistema de retrofitting híbrido comercialmente disponible para equipos de minería. Este sistema está diseñado para ser modular, permitiendo a las flotas de equipos realizar una conversión a electricidad total sin perder funcionalidad en sus vehículos existentes.
La necesidad de adaptarse al ecosistema eléctrico en sectores muy contaminantes
Esta flexibilidad es crucial para que Cummins pueda adaptarse a las necesidades de sus clientes, ya sean fabricantes de equipos originales (OEMs) o gestores de flotas en grandes operaciones mineras.
Jenny Bush, presidenta de Power Systems de Cummins, comentó que esta adquisición es vital para ayudar a los clientes en la transición energética. “Estamos acelerando nuestra capacidad para proporcionar soluciones de descarbonización que saquen a los mineros de los costos operativos elevados”, afirmó.
La compañía también confía en que su experiencia y relaciones con OEMs les otorgarán una ventaja competitiva frente a nuevas startups en el sector.
El cambio de maquinaria pesada de diésel a eléctrico no es un concepto nuevo. Recientemente, Liebherr convirtió excavadoras R 9400 de diésel a eléctricas para su uso en una mina de Fortescue, un proyecto que resultó en un pedido de 4.000 millones de dólares por más equipo eléctrico.
Estas iniciativas resaltan la necesidad creciente de soluciones sostenibles en la minería, un sector que busca no solo reducir sus emisiones, sino también optimizar costos operativos a largo plazo.