Bungie son expertos en una cosa: hacer juegos que se sienten bien. Específicamente, en hacer que sus armas se sientan bien. Tras décadas haciendo shooters, saben hacer que cada una de sus armas se sientan con el retroceso, la contundencia y el sonido exacto como para que se diferencien entre sí, se sientan placenteras de manejar y cada persona encuentre aquella con la cual se sienta cómodo. Algo que en empresas con franquicias mucho más populares como las suyas, como Call of Duty o Fortnite, nunca han conseguido del mismo modo.
Por eso la gente no ha dejado de jugar Destiny. Por eso la franquicia Halo hasta Reach se considera mítica. Y por eso la trilogía de Marathon es considerada un hito dentro de los FPS. Prácticamente ningún otro juego se siente como los juegos que hace Bungie. Y Marathon, su nuevo juego, no es ninguna excepción. Aunque eso no vaya a asegurar su éxito.
Nunca se ha sentido tan bien disparar
Marathon es un juego que transcurre en el universo de la trilogía original, publicado en Mac en los años 90s y que definiría los FPS tal y como lo conocemos. Aunque estos eran aventuras para un jugador, el nuevo Marathon va más con los tiempos y, para decepción de la mayoría de fans de los clásicos, es un extraction shooter. Transcurriendo en el año 2893, 99 años después del original, deberemos viajar al planeta Tau Ceti IV para infiltrarnos en colonias, conseguir cumplir objetivos, acabar con nuestros rivales y huir con vida. Una fórmula similar a la de Arc Raiders.
Similar, que no igual, porque Marathon está muy enfocado al PvP. Donde en Arc Raiders se espera que haya colaboración y coordinación entre jugadores, en Marathon se espera que la agresión sea la respuesta a todos los encuentros. Cualquier encuentro con otro grupo de Runners, los nombres de los operarios que viajan a Tau Ceti IV para cumplir los objetivos de las corporaciones, acabará necesariamente en un tiroteo, ya que no hay incentivos en colaborar y sí muchos incentivos en acabar con los enemigos. Haciendo que el juego sea más similar a un extraction shooter con elementos de deathmatch por equipos que a lo que conocemos hasta ahora como un extraction shooter.
Todo esto viene acompañado de un apartado artístico espectacular, con un uso muy singular de las tipografías y el diseño gráfico. Aunque tremendamente divisivo, esto le da personalidad. Y si sumamos una narrativa desarrollada en lo que no dejan de ser escenas de visual novel, todo esto le da mucho carácter al juego.
¿Cuál es el problema al que se enfrenta Marathon? Es café para muy cafeteros. Y no lo decimos como algo negativo, sino como un hecho. Este no es un shooter para gente que le gusta Call of Duty para jugar con sus amigos, sino para quienes les gusta echar decenas de horas en Destiny porque las armas son tremendamente satisfactorias y el bucle jugable es tenso y adictivo, haciendo que cada combate se sienta un combate de vida y muerte tremendamente duro. Algo que crea dos problemas evidentes. Uno por parte del público y otro por parte de Sony.
Por parte del público es evidente que este es un juego de nicho. No es Arc Raiders. Que se convierta en un juego de masas parece dudoso, porque exige mucho de los jugadores. Y además, los jugadores dedicados tienen ya sus juegos a los que dedicar su tiempo. Si Marathon va a saber ofrecerles algo para que abandonen sus juegos actuales para dedicárselo a él es algo que decidirá si es un éxito o un fracaso, en términos de números totales. Por parte de Sony, la cosa es más delicada. Tras cancelar varios proyectos de juegos como servicio y el fracaso de Concord, no parece que tengan problemas en cerrar los servidores a la primera de cambio. Así que está por ver si unos números buenos, pero no excelentes —el escenario más probable para un juego como este, aun dado su éxito como el tercero más vendido de Steam actualmente—, son suficientes para la supervivencia de Marathon.
Un buen juego que puede fracasar
Siempre cabe la sorpresa. De que se convierta en otro Arc Raiders. Pero donde Arc Raiders era accesible e invitaba a seguir jugando y no frustrarse, Marathon es todo lo contrario: cuanto más se juega, más razones hay para abandonarlo salvo que se esté muy dentro de su fórmula. Por eso, aunque bien podemos estar ante un gran éxito como Helldivers 2, parece dudoso que estemos ante un éxito tremendo como Arc Raiders.
¿Será esto suficiente para Sony? Eso solo el tiempo lo dirá. Con un lanzamiento previsto para el 5 de marzo y con unas pruebas de servidor previas que han sido un éxito tremendo, tiene potencial para ser un éxito. Especialmente si sobrevive a la inevitable pérdida de jugadores de los primeros dos días y de la primera semana sin que haya un discurso alrededor sobre cómo es el nuevo Concord o el nuevo Highguard. Si eso pasa, es poco probable que Marathon levante cabeza. Si no pasa, es probable que haga buenos números y tenga margen para funcionar unos meses. Y en ese caso, Bungie tiene posibilidades de salir adelante. Porque contra todo pronóstico con todo lo que habíamos visto y todas sus polémicas, Marathon tiene piernas para un buen viaje.