Los jugadores de Marathon, el nuevo título de Bungie, tendrán la oportunidad de probar un modo de duos de forma experimental a partir del 18 de marzo. Este nuevo modo, que funcionará en un solo mapa llamado Perimeter, estará disponible por un periodo limitado de aproximadamente dos semanas. La decisión de si se implementará de forma definitiva dependerá del feedback que los jugadores proporcionen durante esta fase de pruebas.
Advierten de que no va a estar pulido de entrada
El director del juego, Joe Ziegler, explicó que esta característica ha sido solicitada por la comunidad desde el “server slam” que tuvo lugar en febrero. Aunque el modo de duos se presenta como una opción “agradable de tener”, Bungie reconoce que su implementación es un desafío significativo, ya que cambiar la composición de los equipos podría alterar cómo fluye el juego y el comportamiento de los jugadores dentro del mapa.
Una de las consideraciones clave para este nuevo modo es su impacto en la densidad de suministros dentro del entorno del juego. Actualmente, Marathon ya ofrece opciones de matchmaking para jugadores solos y grupos de tres, y la adición de una cola para duos podría complicar aún más los tiempos de espera. Ziegler mencionó que la prueba buscará analizar cómo la introducción de duos afecta el tiempo de emparejamiento y la experiencia general del jugador.
A medida que se acerca la fecha de lanzamiento de esta nueva característica, Bungie parece estar comprometido a aprender de esta experiencia para entender mejor cómo expandir el modo de duos en el futuro. Con esta iniciativa, la compañía espera dar un paso adelante en la evolución del juego y considerar la implementación de mejoras en función de la retroalimentación que reciba.
Bungie son expertos en una cosa: hacer juegos que se sienten bien. Específicamente, en hacer que sus armas se sientan bien. Tras décadas haciendo shooters, saben hacer que cada una de sus armas se sientan con el retroceso, la contundencia y el sonido exacto como para que se diferencien entre sí, se sientan placenteras de manejar y cada persona encuentre aquella con la cual se sienta cómodo. Algo que en empresas con franquicias mucho más populares como las suyas, como Call of Duty o Fortnite, nunca han conseguido del mismo modo.
Por eso la gente no ha dejado de jugar Destiny. Por eso la franquicia Halo hasta Reach se considera mítica. Y por eso la trilogía de Marathon es considerada un hito dentro de los FPS. Prácticamente ningún otro juego se siente como los juegos que hace Bungie. Y Marathon, su nuevo juego, no es ninguna excepción. Aunque eso no vaya a asegurar su éxito.
Nunca se ha sentido tan bien disparar
Marathon es un juego que transcurre en el universo de la trilogía original, publicado en Mac en los años 90s y que definiría los FPS tal y como lo conocemos. Aunque estos eran aventuras para un jugador, el nuevo Marathon va más con los tiempos y, para decepción de la mayoría de fans de los clásicos, es un extraction shooter. Transcurriendo en el año 2893, 99 años después del original, deberemos viajar al planeta Tau Ceti IV para infiltrarnos en colonias, conseguir cumplir objetivos, acabar con nuestros rivales y huir con vida. Una fórmula similar a la de Arc Raiders.
Similar, que no igual, porque Marathon está muy enfocado al PvP. Donde en Arc Raiders se espera que haya colaboración y coordinación entre jugadores, en Marathon se espera que la agresión sea la respuesta a todos los encuentros. Cualquier encuentro con otro grupo de Runners, los nombres de los operarios que viajan a Tau Ceti IV para cumplir los objetivos de las corporaciones, acabará necesariamente en un tiroteo, ya que no hay incentivos en colaborar y sí muchos incentivos en acabar con los enemigos. Haciendo que el juego sea más similar a un extraction shooter con elementos de deathmatch por equipos que a lo que conocemos hasta ahora como un extraction shooter.
Todo esto viene acompañado de un apartado artístico espectacular, con un uso muy singular de las tipografías y el diseño gráfico. Aunque tremendamente divisivo, esto le da personalidad. Y si sumamos una narrativa desarrollada en lo que no dejan de ser escenas de visual novel, todo esto le da mucho carácter al juego.
¿Cuál es el problema al que se enfrenta Marathon? Es café para muy cafeteros. Y no lo decimos como algo negativo, sino como un hecho. Este no es un shooter para gente que le gusta Call of Duty para jugar con sus amigos, sino para quienes les gusta echar decenas de horas en Destiny porque las armas son tremendamente satisfactorias y el bucle jugable es tenso y adictivo, haciendo que cada combate se sienta un combate de vida y muerte tremendamente duro. Algo que crea dos problemas evidentes. Uno por parte del público y otro por parte de Sony.
Por parte del público es evidente que este es un juego de nicho. No es Arc Raiders. Que se convierta en un juego de masas parece dudoso, porque exige mucho de los jugadores. Y además, los jugadores dedicados tienen ya sus juegos a los que dedicar su tiempo. Si Marathon va a saber ofrecerles algo para que abandonen sus juegos actuales para dedicárselo a él es algo que decidirá si es un éxito o un fracaso, en términos de números totales. Por parte de Sony, la cosa es más delicada. Tras cancelar varios proyectos de juegos como servicio y el fracaso de Concord, no parece que tengan problemas en cerrar los servidores a la primera de cambio. Así que está por ver si unos números buenos, pero no excelentes —el escenario más probable para un juego como este, aun dado su éxito como el tercero más vendido de Steam actualmente—, son suficientes para la supervivencia de Marathon.
Un buen juego que puede fracasar
Siempre cabe la sorpresa. De que se convierta en otro Arc Raiders. Pero donde Arc Raiders era accesible e invitaba a seguir jugando y no frustrarse, Marathon es todo lo contrario: cuanto más se juega, más razones hay para abandonarlo salvo que se esté muy dentro de su fórmula. Por eso,aunque bien podemos estar ante un gran éxito como Helldivers 2, parece dudoso que estemos ante un éxito tremendo como Arc Raiders.
¿Será esto suficiente para Sony? Eso solo el tiempo lo dirá. Con un lanzamiento previsto para el 5 de marzo y con unas pruebas de servidor previas que han sido un éxito tremendo, tiene potencial para ser un éxito. Especialmente si sobrevive a la inevitable pérdida de jugadores de los primeros dos días y de la primera semana sin que haya un discurso alrededor sobre cómo es el nuevo Concord o el nuevo Highguard. Si eso pasa, es poco probable que Marathon levante cabeza. Si no pasa, es probable que haga buenos números y tenga margen para funcionar unos meses. Y en ese caso, Bungie tiene posibilidades de salir adelante. Porque contra todo pronóstico con todo lo que habíamos visto y todas sus polémicas, Marathon tiene piernas para un buen viaje.
Durante el evento, varios jugadores calificaron la presentación visual del menú como “fontslop”, un término que ha resonado en las redes sociales. Esta reacción ha llevado a que Elliott Gray, el diseñador de interfaz de usuario de Bungie, afirme que, aunque se tomará en cuenta el feedback de los jugadores, no se planea eliminar el estilo gráfico distintivo del juego. “No piensen que vamos a eliminar la SALSA de la interfaz”, declaró Gray en su cuenta de X, sugiriendo que la estética peculiar se mantendrá.
Sin embargo, las críticas no solo se han centrado en la apariencia estética. Algunos jugadores han mencionado problemas prácticos en la inteligencia artificial y la gestión de inventario, como la similitud de íconos que dificulta el rastreo de elementos y la complicada navegación a través del Codex. A pesar de estos inconvenientes, existe un grupo de jugadores que aprecia el diseño visual del juego.
La reacción polarizada hacia el diseño de Marathon puede reflejar una tendencia más amplia en la industria, donde muchos videojuegos, especialmente los shooters multijugador, han optado por un enfoque visual más simplista y menos creativo en los últimos años. Este fenómeno ha hecho que algunos jugadores se sientan abrumados ante una estética más elaborada. A pesar de las críticas, la comunidad parece estar abierta a la posibilidad de que, con el tiempo, se aprecie más la singularidad de Marathon.