Netflix ya le ha puesto fecha al final de Emily in Paris, una de sus series más reconocibles. la sexta y última temporada se estrenará el 24 de diciembre de 2026, según confirmó la propia plataforma una vez cerrado oficialmente el rodaje.
La despedida llegó acompañada por un mensaje de Lily Collins, cara visible de la serie, que quiso marcar el cierre con una publicación en Instagram desde la Place de l’Estrapade, en París. Allí definió el momento como “surrealista y agridulce” y aprovechó para dar las gracias a Darren Star, al reparto, al equipo técnico, a los guionistas, a los directores y también a los espectadores que la han acompañado en este recorrido de siete años y seis temporadas.
La última entrega pondrá a Emily Cooper frente a las decisiones más serias de su vida: la ambición profesional, el amor, la lealtad y, por encima de todo, la pregunta de qué clase de futuro quiere construirse.
Eso es lo que plantea este cierre. La historia desembocará en una elección definitiva entre su carrera, su corazón y la vida que ha levantado en París, la misma combinación que convirtió a la serie en un fenómeno global a base de dilemas románticos, aspiración profesional, moda pensada para entrar por los ojos y una capital francesa retratada de forma abiertamente idealizada.
Collins quiso cerrar esta etapa justo en el mismo lugar que ayudó a fijar buena parte de la identidad visual de Emily in Paris. En ese mensaje también se acordó de los fans que siguieron la evolución de Emily Cooper desde que la serie debutó en 2020.
Y no es poca cosa.
Pocas comedias recientes de Netflix han dejado una marca tan rápida y tan constante en la conversación social, en el fandom y en la estética de pantalla.
Si se mira la audiencia, Emily in Paris ha sido uno de esos títulos que rara vez fallan para la plataforma.
Su primera temporada llegó a 58 millones de hogares en sus primeros 28 días, 58 millones de hogares, siempre según datos de Netflix, y acabó convertida en la comedia más popular del servicio aquel año. la quinta, por su parte, sumó 13,5 millones de visualizaciones globales en apenas cuatro días, también de acuerdo con cifras de Netflix. Pero la serie no se explica solo por los números. Encontró un sitio muy claro en la cultura pop de la era COVID-19 gracias a ese tono escapista y aspiracional, conectó sobre todo con una audiencia mayoritariamente femenina y se mantuvo en circulación constante en redes, incluso entre quienes la seguían con una mezcla bastante visible de fascinación y rechazo.
Porque la recepción nunca fue del todo pacífica.
Una parte de la crítica celebró su ligereza, su colorido y su estilo visual. Otra, y muy especialmente en Francia, le reprochó sus clichés, sus estereotipos y esa mirada excesivamente idealizada de la vida parisina. De ahí que parte de su notoriedad también creciera al calor de lo que suele llamarse visionado por morbo. Su influencia, además, se extendió más allá del streaming: el vestuario, las colaboraciones con marcas y el refuerzo del atractivo turístico de París ayudaron a que la serie siguiera presente fuera de la pantalla, aunque medir con exactitud su impacto económico local sigue siendo complicado. Para esta despedida regresan, junto a Lily Collins, Philippine Leroy-Beaulieu, Ashley Park, Lucas Bravo, Samuel Arnold, Bruno Gouery, William Abadie, Lucien Laviscount, Minnie Driver y Paul Forman. Darren Star, por su parte, seguirá al frente como creador, guionista y productor ejecutivo.