La reciente serie de Prime Video, ambientada en el universo de Fallout, ha confirmado su conexión con la saga clásica de videojuegos al presentar una escena que evoca un famoso momento de la película Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal.
En dicho filme, Indiana sobrevive a una explosión nuclear al refugiarse en una nevera, un concepto que ha sido objeto de discusión científica y cultural.
Esta temática de supervivencia en un entorno postapocalíptico se refleja también en el episodio 2×02 de la serie, donde se retrata la devastación de Shady Sands, un lugar icónico en la franquicia de Fallout.
La serie se estrenó hace dos semanas, pero Stranger Things la ha enterrado
El episodio presenta a Maximus, un niño que sobrevive al ataque gracias a que su padre lo encierra en una nevera mientras intenta desactivar una bomba. Esta escena resulta un guiño claro a los fanáticos de Fallout y a los que han seguido el legado de la saga, en particular la misión secundaria “Niño en Nevera” de Fallout 4, donde los jugadores se enfrentan a dilemas morales que afectan el desarrollo de la historia.
En este contexto, el jugador se encuentra con Billy, un niño que también se ha refugiado en una nevera y ha quedado atrapado por más de 200 años a causa de la radiación, convirtiéndose en un necrófago.
Durante la misión, se presentan decisiones éticas significativas: los jugadores pueden optar por ayudarlo a reunirse con su familia o venderlo a un traficante por un precio que puede ser negociado.
Este tipo de elecciones complejas enriquecen la narrativa del juego, añadiendo capas de profundidad que podrían hacer que la experiencia sea entrañable o perturbadora, dependiendo de la moral del jugador.
De este modo, tanto la serie de Prime Video como Fallout 4 no solo exploran la supervivencia en un mundo devastado, sino que también ofrecen a los jugadores y espectadores una reflexión sobre las decisiones que definen la humanidad en momentos críticos.