Gamescom 2026, la feria europea del videojuego celebrada a finales de agosto de 2026 en Koelnmesse, acabó marcada por algo muy distinto a las presentaciones y los anuncios: una serie de robos que, según las denuncias compartidas por desarrolladores y editoras, afectó a varios expositores independientes en la Indie Arena y en la zona de negocios del recinto de Colonia.
Por lo que cuentan esos testimonios, los ladrones habrían entrado tanto en la Indie Arena como en esa área de negocios y se llevaron equipos clave para enseñar los juegos durante la feria. En el caso de los estudios más pequeños, además, eran también las máquinas con las que trabajan a diario.
Entre quienes han hablado públicamente están el desarrollador en solitario Ryan Laley, que llevaba allí Mimic; la editora y organizadora de eventos iam8bit; y Tessera Studios, responsables de The Zibbo Show.
De momento, y siempre según los casos que se han hecho públicos, se habla de al menos tres expositores perjudicados. El número total, eso sí, sigue sin estar claro.
Los testimonios coinciden en la desaparición de varios portátiles, entre ellos un Alienware nuevo, y de al menos una Steam Deck. El daño, por tanto, va bastante más allá del precio del hardware.
Algunos afectados explicaron que varios de esos dispositivos guardaban demos preparadas para el evento, datos personales y corporativos, y versiones todavía inacabadas…
Entre los materiales que podrían haberse visto comprometidos, esas mismas declaraciones citan Petal Runner y Escape Academy 2. De ahí la preocupación por posibles filtraciones y por la exposición de información sensible.
Para un equipo indie, una pérdida así es muy difícil de encajar: no solo toca sustituir máquinas caras, también recuperar trabajo, credenciales, materiales de negocio y herramientas básicas en mitad de la feria.
Varios afectados describieron lo ocurrido como un golpe económico, sí, pero también emocional.
Después de conocerse las denuncias, Gamescom respondió que la seguridad general del evento correspondía a vigilantes uniformados, mientras que la seguridad concreta de cada stand podía contratarse aparte.
La organización también recordó a los expositores que debían tener asegurado su equipamiento.
Esa respuesta sentó mal en parte de la comunidad indie, que la leyó como un intento de desplazar la responsabilidad hacia las propias víctimas.
La crítica que repiten varios afectados es bastante directa: en un evento de este tamaño, los estudios pequeños esperan una protección suficiente en espacios donde se acumulan equipos de mucho valor y materiales confidenciales.
Según los testimonios publicados, se presentaron denuncias ante la policía y las autoridades de Colonia ya están investigando.
Aun así, a finales de agosto de 2026 sigue sin saberse quiénes fueron los responsables, cuánto sumó en total lo robado y cuántos expositores terminaron afectados.
Algunos desarrolladores añaden, además, que no sería un caso aislado. Desde Ukiyo Studios aseguraron que ya sufrieron el robo de un PC en Gamescom dos años antes y que incidentes parecidos habrían pasado cada año, mientras que otro desarrollador llegó a decir que en el pasado le desaconsejaron presentar una denuncia policial.
Mientras tanto, y según los mensajes públicos de los implicados, CD Projekt Red se ha ofrecido a reemplazar el equipo robado a Ryan Laley, e Indie Game Joe ha hecho una donación para ayudarle a recuperarse del golpe.