Zack Snyder ha mostrado hoy el tráiler oficial de The Last Photograph, su próximo largometraje. Lo que enseñan estas primeras imágenes va por un camino muy distinto al de sus trabajos más recientes ligados a grandes franquicias: un thriller metido de lleno en la selva sudamericana, con un tono seco, visceral y bastante áspero.
El avance también deja dos cosas claras. La primera, que Stuart Martin lidera el reparto. La segunda, que esta película ocupa un lugar muy particular dentro de la carrera de Snyder.
La historia sigue a un exagente de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, al que da vida Stuart Martin. Su viaje lo lleva a la jungla sudamericana en busca de su sobrina y su sobrino, desaparecidos después del asesinato de su hermano.
No va solo. En esa búsqueda lo acompaña una fotógrafa de guerra, una figura central en un relato que, al menos por lo que deja entrever el tráiler, mezcla violencia, tensión psicológica y unas imágenes con un aire casi surrealista.
De fondo hay una película de búsqueda, de duelo y de pura supervivencia.
Y hay otro detalle que llama mucho la atención: el tiempo que ha tardado en llegar hasta aquí.
The Last Photograph llevaba cerca de dos décadas en desarrollo. Eso refuerza la idea de que Zack Snyder no la ha tratado como un encargo más, sino como una obra cocinada durante años. El propio director la ha planteado como una película más íntima, incluso como una meditación sobre la vida y la muerte, muy lejos de las producciones de gran escala que ha firmado en los últimos años, casi siempre vinculadas a universos expansivos, acción desatada y presupuestos bastante más altos.
También resulta revelador cómo se ha hecho.
Zack Snyder no solo dirige la cinta. También se ha ocupado de la dirección de fotografía. El rodaje pasó por Colombia, Islandia y Los Ángeles, y el presupuesto estimado se sitúa por debajo de los 10 millones de dólares. El guion lo firma Kurt Johnstad, colaborador habitual del cineasta y conocido, entre otros trabajos, por 300.
Las primeras reacciones al tráiler han ido justo por ahí: destacan ese enfoque oscuro, intenso y nada complaciente.
Para algunos, ese tono supone un giro artístico llamativo dentro de la filmografía de Zack Snyder. Otros creen que esa misma dureza puede complicarle el recorrido comercial cuando llegue la hora de cerrar un acuerdo de distribución. Su siguiente parada importante será el estreno en el Festival Internacional de Cine de Toronto, previsto para septiembre de 2026. Por ahora no se sabe cuándo cerrará su acuerdo de distribución después de pasar por el certamen.