Google, conocida por gestionar grandes cantidades de información, está llevando a cabo una purga masiva de datos, afectando a servicios como Gmail, la Cronología de Google Maps y Google Fotos, con el fin de reforzar la seguridad y optimizar el almacenamiento en sus plataformas. Los usuarios deberán tomar medidas para conservar su información antes de los plazos establecidos, que varían según el servicio y la cuenta.
En el caso de la Cronología de Google Maps, una funcionalidad que registra el historial de ubicaciones y rutas, los datos almacenados en la nube serán trasladados a los dispositivos personales de los usuarios. Según Google, este cambio mejorará la protección de la información gracias a las medidas de seguridad de los smartphones. Para evitar perder el acceso al historial de ubicaciones, los usuarios deben descargar la aplicación de Google Maps en sus dispositivos. “Cronología no estará disponible en Maps desde tu ordenador después de mover tus datos”, señala la compañía.
Además, los usuarios han estado recibiendo notificaciones por correo electrónico indicándoles diferentes fechas límite para la migración de datos, que oscilan entre mayo y junio de 2025, dependiendo de la cuenta. Quienes estén interesados en saber más sobre esta migración, pueden consultar esta publicación de la web de soporte de Google Maps.

La limpieza también afecta a las cuentas inactivas en servicios como Gmail y Google Fotos. Según las normativas que entraron en vigor el pasado año, las cuentas que no hayan registrado actividad durante al menos dos años serán eliminadas, junto con los datos asociados. Este enfoque responde a estudios internos de Google que indican que estas cuentas son “10 veces menos propensas” a contar con verificación en dos pasos, haciéndolas más vulnerables.
Para mantener las cuentas activas, basta con realizar alguna acción, como leer un correo, ver un vídeo en YouTube o utilizar la búsqueda de Google. La compañía destacó que esta política se ha ido implementando gradualmente, notificando a los usuarios con al menos seis meses de antelación para que puedan tomar medidas.