Alphabet, la empresa matriz de Google, ha decidido dejar de priorizar la diversidad y la inclusión en su entorno laboral, según un nuevo informe presentado ante los reguladores de EE. UU.
En su declaración anual, que debe ser presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), el compromiso de diversidad e inclusión que figuraba en informes anteriores ha sido eliminado.
Esta decisión se produce en un contexto de creciente presión política respecto a las iniciativas de diversidad, impulsada por las críticas del presidente Donald Trump, quien ha calificado tales programas como ilegales.
Adiós a la diversidad, firmado Donald Trump
Internamente, Alphabet ha comunicado a sus empleados que ya no se establecerán metas de contratación basadas en raza o género. Un portavoz de Google, al ser consultado, aseguró: “Estamos comprometidos a crear un lugar de trabajo donde todos nuestros empleados puedan tener éxito y tengan oportunidades iguales”.
Y agregaron que “en el último año hemos estado revisando nuestros programas diseñados para ayudarnos a lograrlo”, refiriéndose a las exigencias impuestas a empresas contratistas federales tras recientes decisiones judiciales y órdenes ejecutivas sobre el tema.
Este cambio en la política de diversidad e inclusión coincide con una actualización de los principios de Google sobre inteligencia artificial, en la cual se eliminaron las promesas de no utilizar la tecnología para fines bélicos o de vigilancia.
Estas modificaciones llegan en un momento en el que las empresas que compiten en el sector de la IA en EE. UU. tienen ahora menos obligaciones, como la de compartir resultados de pruebas que revelen riesgos serios que esta tecnología podría representar para la nación, la economía o los ciudadanos.
La reciente serie de cambios en Alphabet marca un punto de inflexión en la cultura corporativa de la compañía, generando incertidumbre sobre el futuro de sus políticas de responsabilidad social y su alineación con las normativas vigentes.