Cyberleek, el nombre que aparecía detrás de varias publicaciones no autorizadas sobre Grand Theft Auto 6, se ha quedado en silencio estos últimos días: han desaparecido tanto su web como su canal de Telegram. El movimiento llega después de la presión legal de Take-Two Interactive, la empresa matriz de Rockstar Games, y suena a algo bastante claro: un intento serio de cortar de una vez una cadena de difusión que llevaba días alimentando comunidades, cuentas espejo y vídeos reciclados por media red. Que hayan caído la página y el canal hace pensar que el flujo reciente de material filtrado de Grand Theft Auto 6 puede frenarse, al menos de momento.
Durante la última semana, la web y el canal de Telegram de Cyberleek se habían convertido en el gran punto de reparto de clips de jugabilidad, supuestos detalles del mapa y mensajes del propio filtrador. Take-Two Interactive, además, no se habría quedado solo en pedir que retiraran el contenido. También habría presentado requerimientos judiciales a Microsoft y Discord para ayudar a identificar a la persona, o al grupo, que está detrás de la campaña. Es decir, el caso ya no iría solo de borrar vídeos, sino de encontrar al responsable.
Las publicaciones empezaron a aparecer alrededor del 18 de agosto de 2026 y, según coincide la mayoría de observadores, salían de una versión antigua del esperadísimo juego de Rockstar Games.
Parte del material enseñaba a Jason, uno de los protagonistas de Grand Theft Auto 6, conduciendo, metido en peleas a puñetazos e incluso participando en un minijuego de baloncesto. También circularon supuestos fragmentos del mapa y pequeñas secuencias que, aunque no parecían enseñar el estado final del juego, bastaron para disparar el hype entre los fans.
Y había otro problema, el de siempre en estos casos. Varios medios y usuarios avisaron de la circulación de archivos falsos que prometían “leaks” y acababan siendo una posible puerta de entrada para malware.
Cyberleek intentó dar sentido a todo esto con un manifiesto al que llamó The CYBERLEEK Edict. En ese texto presentaba las filtraciones como una protesta contra ciertas prácticas de la industria: lanzamientos solo digitales, DLC de pago que ya vendrían incluidos en el contenido enviado a tiendas, o juegos para un jugador que dejan de funcionar offline cuando se apagan los servidores.
La explicación, eso sí, convenció a muy poca gente.
La razón de ese escepticismo era bastante simple: toda la operación venía acompañada de la promoción de un memecoin llamado $CYBERLEEK. Y eso hizo saltar enseguida la sospecha de que ese supuesto activismo tuviera más que ver con una maniobra cripto que con una defensa real del consumidor.
Dentro de Rockstar Games, estas filtraciones habrían sentado especialmente mal, sobre todo porque el estudio reforzó su seguridad después del gran incidente de 2022. Aun con eso, los analistas del sector no esperan un golpe relevante en las ventas de Grand Theft Auto 6, uno de los lanzamientos más grandes de la década. Y, por lo que marca el calendario oficial, tampoco habría cambios a la vista: el Extended Look previsto en Netflix seguiría adelante.
La reacción pública, como casi siempre pasa con algo así, se ha partido en dos. Por un lado están quienes querían ver cualquier adelanto posible. Por otro, quienes insisten en que este tipo de filtraciones perjudican de forma directa a los desarrolladores.
Por ahora, Take-Two Interactive parece haberse llevado la ronda que más importaba: cerrar el grifo principal. No se sabe si Cyberleek volverá a aparecer en otras plataformas.