Pocas cosas le gustan más a Hollywood que castigar duramente y después perdonar con una caricia. Más allá de casos extremos como el de Harvey Weinstein o Kevin Spacey, la Meca del Cine ha perdonado a los propios artistas que ella misma desgració, como Tom Cruise o, sin ir más lejos, Johnny Depp, que tras su juicio con Amber Heard fue expulsado de todos los sitios y ahora, poco a poco, está volviendo y allanando el camino hasta que, tarde o temprano, acepte de nuevo el papel de Jack Sparrow que tanto están esperando los fans.
Depp, más misterioso que nunca
Si esta Navidad ya le veremos como Ebenezer Scrooge en una nueva versión de Cuento de Navidad, el año que viene será el momento de estrenar su prometedora película junto a Penélope Cruz y Madelyn Cline: Day Drinker. Dirigida por Marc Webb (500 días juntos, The Amazing Spider-man), la película tratará de la camarera de un yate que tiene que atender a un extraño visitante y acabarán metidos en un thriller por culpa de una criminal inesperada. Personalmente compro, la verdad.
Pero es que además su primer tráiler nos muestra a un Depp espectacular, que se pregunta si esta es una historia de venganza, de fantasmas, algo peor… o simplemente es un borracho. Después de estar 5 años apartado del cine, el actor está eligiendo sus películas con conciencia, para que exploten sus mejores cualidades, y visto lo visto, lo ha conseguido con creces.
Aunque de momento Depp no tiene ninguna otra película en el horizonte, es bien sabido que está hablando con los jerifaltes de la industria para preparar su retorno por todo lo alto a las primeras ligas, demostrando así que siempre fue una estrella… Y como tal, tiene permitido caerse una vez.