Durante mucho tiempo, las empresas de videojuegos han querido que cada vez nos sintamos viviéndolos en experiencias más inmersivas. La realidad virtual, el 3D, las pantallas gigantes a 60 fotogramas por segundo… Vivimos en un mundo repleto de posibilidades, pero hay quien cree que siempre se puede dar un paso más allá. Y si hay una posibilidad, hay que llevarla a cabo, ¿no? Bueno, a vuestro juicio lo dejo.
SkAYrim
Os presento a GingasVR, una jugadora de ‘Skyrim’ en realidad virtual que, después de gastarse 15.000 dólares en el equipo más inmersivo posible para jugar a su videojuego favorito, ha decidido hacerle una mejora comprando un dispositivo háptico que produzca daño real utilizando electrodos pegados directamente a la piel y que, a su vez, están conectados con lo que esté pasando en el videojuego. Dicho de otra manera: se ha inventado un traje para sentir el mismo dolor que su personaje.
De hecho, en uno de los vídeos que ha colgado, podemos verla sufrir en el suelo mientras un dragón le chamusca en la pantalla y repite “Es muy doloroso”. Alguien necesita urgentemente salir a tocar hierba. Real, no virtual. No todo es dolor: otro traje háptico produce vibraciones para las sensaciones más placenteras, y ha incluido una simulación de viento y temperatura para que nada se escape de su inmersión. Bienvenidos al VDSM. La “V” es de “Videojuegos”.