Efectivamente, los aficionados a los juegos de mesa lo sabemos de sobra: acercarse a una tienda, ahora mismo, es asistir a un desfile interminable de tableros, dados, mecánicas, manuales gigantescos, cartas y fichas de todos los tamaños, formas y colores. Y puede agobiar. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? A lo largo de la historia ha habido un buen puñado de juegos que lo han cambiado absolutamente todo: las reglas, los objetivos, las dinámicas e incluso la historia en sí misma. Si no, quizá seguiríamos jugando a Senet, el primer juego jamás creado.
Hemos preparado una lista que no es de recomendaciones (y lo sabréis al ver la primera entrada), sino de juegos que, muchas veces sin saberlo, fueron capaces de innovar y crecer para divertirnos. ¡Echamos un vistazo a los 6 juegos de mesa que cambiaron la historia para siempre!
Monopoly

Por supuesto que a día de hoy ‘Monopoly’ es un juego atrasado que no hay por donde coger, pero en 1935, donde lo más innovador que se podía probar eran juegos de puro azar como el Parchís o los típicos juegos de cartas, este gigantesco tablero permitía tomar decisiones que iban más allá del azar, gestionar tu propio dinero y ganar a tus contrincantes con reglas simples para nosotros pero complejas en la época. Del destrozo que le hicieron a ‘The Landord’s Game’, que, además, pretendía educar a la población, es mejor hablar en otro momento.
Los colonos de Catán

En 1995, el panorama de los juegos de mesa para adultos estaba un poco estancado, con la industria centrada totalmente en los niños con innovaciones como ‘Cocodrilo Sacamuelas’ o ‘Quién es quién’. Pero entonces, llegó ‘Los colonos de Catán’, que fue capaz de popularizar y mezclar adecuadamente mecánicas ya existentes para el gozo de todo el público: acumulación de recursos, interacción entre jugadores, una competición no basada en eliminar a tus contrincantes, un tablero que variaba en cada partida…
Después de jugarlo, muchos empezaron a abrirse a un mundo que estaba a punto de nacer. Otros se quedaron en ‘Catán’. Bueno, siempre será mejor que el ‘Monopoly’, eso desde luego.
Magic

Este listado no podría estar completo sin el juego que, para bien o para mal, ha servido de entrada para millones de personas y que ha inspirado todo tipo de nuevos mecanismos desde 1993: ‘Magic: el encuentro’ tiene decenas de miles de cartas únicas, lo que hace cada partida totalmente diferente. No solo popularizó el sistema de creación de mazos (deckbuilding), sino que fue una de las mayores sensaciones de la historia, con torneos mundiales y cartas valoradas en muchísimo dinero. A cambio, su juego se ha devaluado un poco a favor de la especulación capitalista. The times a’changing.
Pandemic

De toda la vida, un juego de mesa ha sido competitivo. Tú contra tus amigos, ¿quién ganará? Sin embargo, el concepto de cooperar para ganar o perder todos a la vez sigue sin entrar en la cabeza de muchísima gente. Sí, en ‘The Landlord’s Game’ había una variante cooperativa, y los juegos de rol enseñaron a contar una historia conjunta, pero el público general aún entendía las victorias como algo individual. ‘Arkham Horror’, ‘Sherlock Holmes’ o ‘Heroquest’ fueron definitorios durante los 80, pero ‘Pandemic’, en 2008, puso a los jugadores por primera vez como los únicos que podían salvar el mundo si trabajaban juntos.
Fue el primer juego familiar cooperativo que tenía éxito real, y, más adelante, ayudó a popularizar otro nuevo género con los ‘Legacy’. Y aunque, en realidad, ‘Pandemic’ está más que superado a estas alturas, siempre apetece sacarlo a mesa. Por algo será.
Uno

Vale. No seré yo el mayor fan de ‘Uno’, pero es innegable que se convirtió, desde su salida en 1971, en una de las puertas de entrada más grandes posibles al mundo de los juegos de mesa. Miles de personas han ido a una fiesta con el ‘Uno’ bajo el brazo y han probado otros party games como ‘Exploding Kittens’, ‘Hombres lobo de Castronegro’ o ‘Manzanas con manzanas’. Puede que ahora mismo te dé más pereza que otra cosa, pero es muy probable que ahora no pudieras jugar a ‘Gloomhaven’ si nunca fuiste ese chaval que aprendió con ‘Uno’: el ‘Mortadelo y Filemón’ de los juegos de mesa.
Risk: Legacy

Con la cantidad de juegos legacy que hay en el mercado ahora mismo, es sorprendente que todo empezara en 2011 con la versión de un juego tan clásico como ‘Risk’. A lo largo de las partidas cambiaban las reglas, las cartas (alguna incluso se destruía) y acababa contando una historia y convirtiéndose en algo totalmente diferente. Fue el último gran puñetazo encima de la mesa de la industria, que desde entonces ha visto ‘Pandemic Legacy’, ‘Gloomhaven’, ‘Machi Koro Legacy’ o ‘El dilema del rey’, entre muchos otros. Y es que solo hay algo más divertido que empezar una partida: no saber cómo va a terminar.