Netflix continúa expandiendo su catálogo de películas y series con la adquisición de los derechos globales para proyectos basados en el popular juego de mesa Ticket to Ride. Este movimiento se suma a otros proyectos en desarrollo relacionados con Monopoly y Settlers of Catan, lo que sugiere una clara estrategia de diversificación de contenido que abarca tanto producciones scriptadas como no scriptadas.
Una producción sobre raíles
La compañía ha logrado asegurar los derechos globales para desarrollar “proyectos en diversos formatos”, incluyendo películas y series de televisión, según un comunicado de la editora Days of Wonder. Este lanzamiento ha levantado cierta incredulidad entre los aficionados, quienes se preguntan si una adaptación cinematográfica de un juego de mesa de estrategia sobre trenes puede ofrecer una narrativa convincente. Sin embargo, el hecho de que el diseñador de Ticket to Ride, Alan R. Moon, sea productor ejecutivo, podría indicar un enfoque en la autenticidad y el respeto por el material original.
La creciente tendencia de adaptar juegos de mesa al cine podría señalar la búsqueda de nuevas historias y formatos en un panorama de entretenimiento que ha visto explotar las adaptaciones de videojuegos. Mientras que el interés por los videojuegos sigue en aumento, algunos expertos sugieren que la demanda de nuevas narrativas ha llevado a las productoras a explorar zonas menos transitadas, como las franquicias de juegos de mesa.
a la par de esta noticia, la audiencia expresa escepticismo acerca de la calidad que podría alcanzar la película de Ticket to Ride, comparando su potencial con otros fracasos en el género. A medida que Netflix continúa lanzando proyectos innovadores, la interrogante se mantiene: ¿podrá convertir una experiencia de juego de mesa en una narrativa cinematográfica envolvente y satisfactoria? Por ahora, el mundo del entretenimiento observa con expectación.
Scopely ha anunciado una emocionante colaboración que fusionará el popular juego móvil Monopoly Go! con la icónica franquicia de Harry Potter. El evento especial se lanzará el 10 de diciembre y ofrecerá a los jugadores una experiencia única que incorpora personajes, coleccionables y mini-juegos inspirados en el mundo mágico de Harry Potter.
¡Alohomora, a la cárcel!
En esta inédita aventura de Monopoly, los jugadores tendrán la oportunidad de explorar elementos originales que reflejan la esencia de la saga creada por J.K. Rowling. Según la descripción del evento en el juego, “cuando Mr. Monopoly atraviesa el mundo mágico, los jugadores podrán interactuar con diversos personajes del universo de Harry Potter, lo que añade un nuevo nivel de inmersión a la jugabilidad clásica de Monopoly”.
Los fans de ambas franquicias pueden esperar no solo coleccionables temáticos sino también mini-juegos que agregarán diversión adicional a las dinámicas del juego. Con este enfoque, Scopely busca atraer no solo a los seguidores de Monopoly, sino también a aquellos entusiastas del mundo de Harry Potter, ofreciendo un cruce que promete ser mágico.
El evento integrará características que harán que los jugadores se sumerjan aún más en las mecánicas del juego. Items y misiones diseñadas específicamente para enriquecer la experiencia de los usuarios están en la agenda, lo que sugiere una planificación detallada para captar la atención de los jugadores desde el lanzamiento. La inclusión de mini-juegos también implica que habrá diversas maneras de interactuar y disfrutar del juego más allá de la simple estrategia de compra y venta.
Con el lanzamiento previsto para diciembre, la expectativa por esta colaboración ya está generando conversación en las comunidades de fans de ambas franquicias. Aunque no se han revelado todos los detalles, la posibilidad de vivir una aventura en el universo de Harry Potter a través de Monopoly Go! promete ser una experiencia mágica tanto para nuevos jugadores como para los veteranos de estas queridas series.
Netflix ha dado un paso significativo hacia la expansión de su oferta de contenido adaptando el icónico juego de mesa Los colonos de Catán. La compañía ha asegurado los derechos para desarrollar una serie de proyectos que incluyen películas, series de televisión y reality shows, tanto en acción real como en formato animado. Este movimiento subraya la creciente influencia de los juegos de mesa en la cultura popular y el entretenimiento en el hogar, según ha destacado el CEO de Asmodee, la empresa propietaria de los derechos de Catán.
Catán podrá adquirir muchas formas posibles
Con más de 30 años en el mercado y más de 45 millones de unidades vendidas, Catán ha consolidado su estatus como un clásico moderno entre los juegos de mesa. Si bien en 2015 se habían asegurado derechos para una película que eventualmente pasaron a Sony, el proyecto no se concretó. No obstante, la reciente iniciativa de Netflix muestra un renovado interés en explotar la narrativa del juego, que se centra en la construcción y gobernanza de un nuevo hogar a través del intercambio de recursos.
Además de Catán, Netflix ha comenzado a adaptar otros populares juegos de mesa, como Los hombres lobo, Exploding Kittens y un reality de Monopoly, lo que indica un enfoque estratégico hacia un contenido que resuena con audiencias de diversas edades. Jinny Howe, responsable de series de ficción de Netflix, mencionó que la intensa estrategia inherente al juego ofrece oportunidades infinitas para construir drama y narrativa en pantalla.
La existencia de novelas que amplían el universo de Catán sugiere que hay una rica base narrativa que podría ser atraída a la pantalla, brindando potencialmente historias que encuentran eco en la experiencia lúdica de millones. Mientras Netflix se adentra en este nuevo territorio creativo, los fanáticos de Catán esperan con interés qué sorpresas traerá esta adaptación al mundo del entretenimiento.
Tenía que llegar tarde o temprano, porque dinero llama a dinero. Netflix ha implementado un proceso conocido como “bake-off” para seleccionar empresas de producción que se encargarán de crear programas sin guion. Este método permite a la plataforma evaluar las propuestas de distintas compañías y elegir la que mejor se ajuste a su visión para el proyecto. En un caso reciente, la serie Con amor, Meghan, centrada en Meghan Markle, fue ganada por Sony IPC durante este proceso de audiciones competitivas.
Tira los dados… ¡Y buena suerte!
El “bake-off”!” no es un concepto nuevo para Netflix, que ha utilizado esta estrategia en diversas ocasiones dentro del competitivo mundo de la producción de contenido no guionizado. La popularidad de este enfoque radica en su capacidad para atraer a una variedad de talentos creativos y asegurar producciones de alta calidad. La serie Con Amor, Megan, por ejemplo, ha generado expectativas significativas, no solo por su tema, sino también por la reputación del productor seleccionado.
Además, en su búsqueda por diversificar su catálogo de contenido, Netflix está llevando a cabo un “bake-off” para sus próximas series, una de ellas basada en el Monopoly y otra, The Golden Ticket, en la icónica obra de Roald Dahl Charlie y la fábrica de chocolate. Esta nueva producción busca capturar la magia y la creatividad que han hecho que la historia original sea un clásico atemporal. Aunque todavía no se han revelado detalles específicos sobre los productores seleccionados para este proyecto, las expectativas son altas, dado el éxito que han tenido otras adaptaciones de las obras de Dahl.
En resumen, Netflix continúa innovando en la manera en que selecciona a las empresas de producción, utilizando el “bake-off”” como una herramienta clave para garantizar que sus programas sin guion no solo sean relevantes, sino también de alta calidad. Con títulos como With Love, Meghan y The Golden Ticket, la plataforma parece estar comprometida a ofrecer contenido atractivo y variado a su audiencia mundial.
Hay un Monopoly de absolutamente todo. De. Absolutamente. Todo. Si hay una pieza de cultura pop, hay alguien que ha pensado “Pues se puede hacer un Monopoly de esto, ¿por qué no?”. Hay de cada país, de cada franquicia popular, de cada capital, de… Bueno, os hacéis una idea. ¿Y cómo iba a haber una versión navideña? Coge tu muérdago, prepara tus mejores villancicos y lánzate a la locura más absurda: el juego al que nunca quisiste jugar.
Siendo honesto, este es el mismo juego de siempre pero con una skin por encima que reemplaza las calles por todo tipo de locuras, en un ejercicio claro de “Quedarse sin ideas”. El juego salió en 2015 (y años posteriores) en una “edición limitada” y da lo que promete: es fácil de aprender, estarás horas y horas aburrido delante de un tablero y podrás comprar casillas como “Santa“, “Calendario de adviento”, “Arbol de Navidad” o “Hombre de nieve”. ¿Por qué ibas a poner hoteles ahí? Vete a saber.
Además, a veces tendrás que obligar el “Impuesto Scrooge”, o dinero por caer en la “Fiesta de Navidad”. Viene con seis figuras únicas del juego (que os podéis imaginar cuáles son y cómo lucen), cartas exclusivas de “Saco de Santa” y “Petardos de Navidad”… Y el juego es prácticamente lo mismo, solo que tematizado. Si eres un fan loco del Monopoly y de la Navidad, este es tu juego. Si no, es el infierno en la Tierra. ¡Eh! ¡Si aún quieres más “alegría navideña” también tienes una versión exclusiva dedicada al canal Hallmark! ¡Cuántas emociones en un solo tablero!
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? A lo largo de la historia ha habido un buen puñado de juegos que lo han cambiado absolutamente todo: las reglas, los objetivos, las dinámicas e incluso la historia en sí misma. Si no, quizá seguiríamos jugando a Senet, el primer juego jamás creado.
Efectivamente, los aficionados a los juegos de mesa lo sabemos de sobra: acercarse a una tienda, ahora mismo, es asistir a un desfile interminable de tableros, dados, mecánicas, manuales gigantescos, cartas y fichas de todos los tamaños, formas y colores. Y puede agobiar. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? A lo largo de la historia ha habido un buen puñado de juegos que lo han cambiado absolutamente todo: las reglas, los objetivos, las dinámicas e incluso la historia en sí misma. Si no, quizá seguiríamos jugando a Senet, el primer juego jamás creado.
Hemos preparado una lista que no es de recomendaciones (y lo sabréis al ver la primera entrada), sino de juegos que, muchas veces sin saberlo, fueron capaces de innovar y crecer para divertirnos. ¡Echamos un vistazo a los 6 juegos de mesa que cambiaron la historia para siempre!
Por supuesto que a día de hoy ‘Monopoly’ es un juego atrasado que no hay por donde coger, pero en 1935, donde lo más innovador que se podía probar eran juegos de puro azar como el Parchís o los típicos juegos de cartas, este gigantesco tablero permitía tomar decisiones que iban más allá del azar, gestionar tu propio dinero y ganar a tus contrincantes con reglas simples para nosotros pero complejas en la época. Del destrozo que le hicieron a ‘The Landord’s Game’, que, además, pretendía educar a la población, es mejor hablar en otro momento.
Los colonos de Catán
En 1995, el panorama de los juegos de mesa para adultos estaba un poco estancado, con la industria centrada totalmente en los niños con innovaciones como ‘Cocodrilo Sacamuelas’ o ‘Quién es quién’. Pero entonces, llegó ‘Los colonos de Catán’, que fue capaz de popularizar y mezclar adecuadamente mecánicas ya existentes para el gozo de todo el público: acumulación de recursos, interacción entre jugadores, una competición no basada en eliminar a tus contrincantes, un tablero que variaba en cada partida…
Después de jugarlo, muchos empezaron a abrirse a un mundo que estaba a punto de nacer. Otros se quedaron en ‘Catán’. Bueno, siempre será mejor que el ‘Monopoly’, eso desde luego.
Magic
Este listado no podría estar completo sin el juego que, para bien o para mal, ha servido de entrada para millones de personas y que ha inspirado todo tipo de nuevos mecanismos desde 1993: ‘Magic: el encuentro’ tiene decenas de miles de cartas únicas, lo que hace cada partida totalmente diferente. No solo popularizó el sistema de creación de mazos (deckbuilding), sino que fue una de las mayores sensaciones de la historia, con torneos mundiales y cartas valoradas en muchísimo dinero. A cambio, su juego se ha devaluado un poco a favor de la especulación capitalista. The times a’changing.
Pandemic
De toda la vida, un juego de mesa ha sido competitivo. Tú contra tus amigos, ¿quién ganará? Sin embargo, el concepto de cooperar para ganar o perder todos a la vez sigue sin entrar en la cabeza de muchísima gente. Sí, en ‘The Landlord’s Game’ había una variante cooperativa, y los juegos de rol enseñaron a contar una historia conjunta, pero el público general aún entendía las victorias como algo individual. ‘Arkham Horror’, ‘Sherlock Holmes’ o ‘Heroquest’ fueron definitorios durante los 80, pero ‘Pandemic’, en 2008, puso a los jugadores por primera vez como los únicos que podían salvar el mundo si trabajaban juntos.
Fue el primer juego familiar cooperativo que tenía éxito real, y, más adelante, ayudó a popularizar otro nuevo género con los ‘Legacy’. Y aunque, en realidad, ‘Pandemic’ está más que superado a estas alturas, siempre apetece sacarlo a mesa. Por algo será.
Uno
Vale. No seré yo el mayor fan de ‘Uno’, pero es innegable que se convirtió, desde su salida en 1971, en una de las puertas de entrada más grandes posibles al mundo de los juegos de mesa. Miles de personas han ido a una fiesta con el ‘Uno’ bajo el brazo y han probado otros party games como ‘Exploding Kittens’, ‘Hombres lobo de Castronegro’ o ‘Manzanas con manzanas’. Puede que ahora mismo te dé más pereza que otra cosa, pero es muy probable que ahora no pudieras jugar a ‘Gloomhaven’ si nunca fuiste ese chaval que aprendió con ‘Uno’: el ‘Mortadelo y Filemón’ de los juegos de mesa.
Risk: Legacy
Con la cantidad de juegos legacy que hay en el mercado ahora mismo, es sorprendente que todo empezara en 2011 con la versión de un juego tan clásico como ‘Risk’. A lo largo de las partidas cambiaban las reglas, las cartas (alguna incluso se destruía) y acababa contando una historia y convirtiéndose en algo totalmente diferente. Fue el último gran puñetazo encima de la mesa de la industria, que desde entonces ha visto ‘Pandemic Legacy’, ‘Gloomhaven’, ‘Machi Koro Legacy’ o ‘El dilema del rey’, entre muchos otros. Y es que solo hay algo más divertido que empezar una partida: no saber cómo va a terminar.
Ahora la máquina ha dado un giro más con la creación de un parque de atracciones en Australia. Sí, sí: un parque temático basado cien por cien en el juego de mesa. Y no te esperas lo que hay en su interior. Bueno, un poco sí.
Si nunca has tenido una noche de Monopoly en familia, en parte siento pena y en parte, francamente, me alegro muchísimo por vosotros. Y es que es un juego que, te guste más o menos, ha destruido relaciones desde siempre con su manejo absolutamente consciente de la maquinaria del capitalismo. Y ahora la máquina ha dado un giro más con la creación de un parque de atracciones en Australia. Sí, sí: un parque temático basado cien por cien en el juego de mesa. Y no te esperas lo que hay en su interior. Bueno, un poco sí.
Monopoly Dreams se encuentra en Melbourne y en realidad es el segundo parque de atracciones basado en la franquicia después del que abrió en Hong Kong en 2019. Pero este es el doble de grande: 1650 metros cuadrados te esperan en un tablero gigante que se puede jugar en familia, con amigos o con el colegio y que incluyen un cine en 4D en el que el proyectan un corto donde su ricachón protagonista, Mr. Monopoly, va a ver Melbourne con su perro Scottie. No va a ganar ningún Óscar.
Puedes visitar la mansión de Mr. Monopoly, una recreación de la ciudad (incluyendo la cárcel, la compañía eléctrica, la compañía de aguas y el banco), ver la ficha del juego más grande del mundo -un helicóptero- y… Bueno, en realidad ya está. Si te apetece, hay una cafetería ambientada en el juego y al salir puedes comprar un ejemplar por si la visita te ha parecido tan emocionante que quieres intentar repetirla en tu casa sí o sí.
Si tienes curiosidad, los precios de la entrada van desde 38,50 dólares australianos para los niños (unos 24 euros) hasta los 49,50 para los adultos (unos 30 euros), y se recomienda pasar una hora y media en su interior. De momento, las primeras críticas en Google Maps son relativamente alentadoras, aunque quizá no lo suficiente como para sufragar los 20 millones que costó levantarlo.
“Tienes que pagar 50 dólares para entrar, y entonces esperan que te gastes más dinero en juegos de feria”, comenta un usuario enfadado porque “la mayoría de los juegos son básicamente juegos de iPad a lo grande“. Por el contrario, hay quien cree que “¡Superó mis expectativas! La experiencia inmersiva de caminar a través del icónico tablero era surrealista”. Eh, mentir no miente a nadie. Si algún día estás por Australia, ¿no te apetece montarte en el parque temático más absurdo que se te pueda ocurrir?
No querían presentar un nuevo juego de mesa que entretuviera a los niños durante la guerra, sino… sacar a los suyos de prisión.
Año 1941: la II Guerra Mundial asola Europa, y los prisioneros británicos caen en manos de los nazis a puñados. Sin embargo, un buen puñado de ellos parecen estar fugándose con éxito de las cárceles alemanas. ¿Cómo es posible? ¿Qué se les estaba pasando por alto a los carceleros? Se habían asegurado de que no recibieran nada más allá de lo estrictamente necesario: ropa, comida y un juego de ‘Monopoly’ para mantenerles entretenidos.
Monopoly, app gratuita basada en el clásico juego de mesa
Salga de la cárcel
“Vaya a la cárcel. Vaya directamente sin pasar por la casilla de Salida y sin cobrar las 20.000 pesetas”. Si tuviste un ‘Monopoly’ en los años 90 sabes perfectamente el caladero de horas que podía durar hasta que alguien decidiera retirarse de la partida o se arruinara comprando hoteles. Es el juego capitalista por excelencia (aunque naciera con la idea contraria en 1903) y es difícil contar algo sobre él que no se sepa.
Pero hay un periodo en el que quizá lo que menos importaba en el mundo era el ‘Monopoly’: obviamente, durante la II Guerra Mundial. Y sin embargo, se convirtió en un aliado indispensable para que los soldados apresados se libraran de la cárcel. Pero, ¿cómo? Todo empieza con un hombre, Christopher Clayton Hutton: soldado, escapista, empleado del servicio secreto, inventor al estilo Q de las películas de James Bond. Fue a él al que se le ocurrió la gran idea de juntarse con Waddington’s, la empresa de juegos de mesa que, entre otros, publicó ‘Cluedo’ por primera vez. Pero no para presentar un nuevo juego de mesa que entretuviera a los niños durante la guerra, sino para… sacar a los suyos de prisión.
El kit de escape que pasó por delante de los nazis como si fuera ayuda humanitaria contenía un mapa de seda de diferentes países europeos en el que se marcaban los pisos francos, los lugares a los que ir, cuchillos, brújulas en miniatura, trozos de metal (todos ellos haciéndose pasar por piezas reales), cuerda y, lo que es aún mejor, dinero real… situado exactamente bajo el dinero del juego. Pero, ¿cómo es posible que nadie se diera cuenta?
Oculto a plena vista
Como si de una película se tratara (y raro es que nadie haya hecho el biopic todavía), Waddington’s y Hutton escondieron los mapas y los utensilios dentro de los tableros de Monopoly: al ser de seda y no de papel, los mapas aguantaban bien el agua y podían esconderse fácilmente en un lugar pequeño. Además, como no hacían ruido, no llamaban la atención de los guardias. No es que tuvieran que averiguar todo esto ellos solos: antes de ir a una misión, los británicos ya sabían que los falsos Monopolys existían.
Es posible que estés pensando que no tiene ningún sentido que los enemigos permitieran que sus encarcelados jueguen a juegos de mesa, pero lo cierto es que la Convención de Ginebra permitía que las ONGs los enviaran para mantener la mente activa. Además, los alemanes pensaron que, mientras jugaran, no harían planes de escape. Spoiler: sale mal.
Estos juegos se podían confundir fácilmente con Monopolys reales, y la única forma en la que los presos podían saber que se trataba de su llave hacia la libertad era por un punto rojo en la casilla del Parking Gratuito. Obviamente, después de usarlos, los soldados debían destruir los juegos para que los alemanes no supieran cómo habían conseguido escapar. Puede parecer sacado de una película de ‘Misión Imposible’, pero lo cierto es que miles de soldados capturaron se escaparon así. Se puede decir, sí, que consiguieron una carta para salir de la cárcel.