El final de la segunda temporada de Los anillos de poder, la serie de Prime Video ambientada en la Tierra Media, despejó por fin una de sus incógnitas más comentadas: el Extraño, al que interpreta Daniel Weyman, es Gandalf. Hasta ahora, el personaje había aparecido como una figura amnésica que cayó en la Tierra Media dentro de un meteorito. Con ese cierre, la serie convierte en canon televisivo una sospecha que muchos fans arrastraban desde hace tiempo.
La otra gran revelación llegó fuera de la propia serie, durante una sesión de preguntas y respuestas con los showrunners Patrick McKay y J.D. Payne. Allí aclararon que el Mago Oscuro de Ciarán Hinds no es Saruman ni tampoco una versión alternativa de Gandalf. Es uno de los dos Magos Azules. El dato ayuda a entender por qué no aparece ni en El Señor de los Anillos ni en El Hobbit, pese a formar parte del canon de Tolkien.
La decisión de colocar a Gandalf en la Segunda Edad mueve de forma evidente la cronología más conocida de J.R.R. Tolkien.
En los textos publicados por Tolkien, el mago llega a la Tierra Media miles de años más tarde, ya en la Tercera Edad y mucho más cerca de lo que ocurre en El Hobbit y El Señor de los Anillos. Prime Video ha optado por otro camino: aquí Gandalf ya está activo mucho antes.
McKay y Payne han defendido el cambio como parte de la compresión temporal con la que trabaja la adaptación. La serie hace convivir personajes y acontecimientos que en los apéndices están separados por periodos inmensos, con la intención de levantar un relato más cohesionado para televisión.
Eso, claro, no ha apagado la discusión. Una parte del público cree que adelantar a Gandalf rompe el lore sin necesidad; otros recuerdan que el propio Tolkien revisó muchas veces sus ideas y dejó bastantes zonas grises sobre las actividades previas de los Istari.
La confirmación sobre el Mago Oscuro también lo coloca dentro del grupo de los cinco magos conocidos de la Tierra Media: Gandalf, Saruman, Radagast y los dos Magos Azules.
Con estos dos últimos, además, Tolkien apenas se detuvo. Por eso se entiende mejor que no aparecieran ni en las películas de Peter Jackson ni en la línea principal del relato. Su vínculo con el Este, una región periférica para las historias de Frodo, Aragorn o Bilbo, siempre los dejó arrinconados en una parte del mapa mucho menos explorada.
Los anillos de poder también dejó preparado el siguiente gran conflicto en Rhûn. Tras encontrarse allí, el Mago Oscuro intentó sumar a Gandalf a su causa para desafiar a Sauron, o incluso reemplazarlo. Gandalf se negó, y la serie dejó servido el choque entre ambos Istari para la temporada 3.
Y no es lo único que se abre con Gandalf confirmado en la Segunda Edad. Su presencia tan temprana deja la puerta abierta a episodios como la caída de Númenor, la Última Alianza o sus futuros vínculos con Elrond, Galadriel e incluso con los antepasados de los hobbits. Por ahora, y como suele pasar con Prime Video, todavía no se sabe cuándo llegará la temporada 3.