Que la seguridad de los Mac está a la vanguardia y que es exageradamente difícil que sean víctimas de ciertos ataques es totalmente cierto. De igual manera, instalar inadvertidamente algo que no deberíamos instalar es también posible, y eso representa una ventana para posibles ataques. Ante las acciones de un usuario, ningún sistema puede oponer resistencia.
Por ello, aunque los Mac sean los ordenadores más seguros, no están totalmente exentos de situaciones de riesgo. ¿Sospechamos de que un Mac ha sido hackeado o comprometido? Es improbable, ciertamente, pero podemos comprobarlo. Hablemos de todo ello en profundidad.
¿Es posible hackear o comprometer un Mac? Las razones por las que es poco probable
Apple ha trabajado intensamente para que los Mac sean extremadamente difíciles de atacar. Con herramientas como Gatekeeper, el Secure Enclave en los chips Apple silicon y XProtect como antivirus integrado, el sistema operativo del Mac se encuentra entre los más seguros del mundo. Las frecuentes actualizaciones de software que Apple lanza, la integración de medidas de seguridad en el hardware gracias al control de hardware y software que Apple tiene de sus productos así como el uso habitual del App Store para obtener aplicaciones contribuyen a un ecosistema realmente seguro.
Dicho esto, ningún sistema es perfecto, y ocasionalmente surgen amenazas. Son pocas las que sacan partido a errores en la seguridad. En parte porque Apple los corrige a toda velocidad y desde macOS Ventura todos los Mac instalan las actualizaciones de seguridad automáticamente. En parte porque el coste de este tipo de estrategias hace que se reserven para objetivos concretos como parte de un ataque dirigido, no para comprometer nuestro humilde ordenador.
¿Cómo saber si nuestro Mac ha sido hackeado o comprometido?
Aunque es poco probable, si sospechamos de que nuestro Mac podría haber sido comprometido, hay algunas señales clave que debemos buscar para confirmar nuestras sospechas.
- Rendimiento inesperado: Si nuestro Mac se comporta de forma extraña —por ejemplo, se vuelve más lento de lo habitual, las aplicaciones se bloquean sin motivo aparente, o el ventilador está funcionando a máxima potencia sin una razón clara—, esto podría ser un síntoma de malware o incluso de un intento de cryptojacking (un ataque que utiliza el ordenador para minar criptomonedas).
- Actividad en la red fuera de lo común: Podemos abrir la app Monitor de Actividad y revisar la pestaña de Red. Si notamos un tráfico inusualmente elevado cuando no estamos utilizando Internet, puede ser motivo de alerta.
- Notificaciones o mensajes extraños: Si recibimos alertas sobre inicios de sesión en cuentas que no reconocemos o notamos que aparecen anuncios más intrusivos y sospechosos, esto puede también ser una señal de que algo no está bien.
- Configuraciones alteradas: También es importante comprobar la configuración de Compartir en los Ajustes del sistema (o en Preferencias del Sistema en versiones anteriores a Ventura). Asegurémonos de que opciones como Compartir pantalla o Gestión remota no estén activadas sin nuestro conocimiento.
Hay que aclarar que ninguna de las señales anteriores es, por si sola, concluyente. Más de una de ellas sí es algo que deberíamos tener en cuenta. Reflexionemos, también, sobre qué está ocurriendo en el ordenador, por ejemplo con el rendimiento o la actividad de red, pues los causantes de la situación podrían ser apps legítimas que tenemos en marcha.
Dicho esto, estas situaciones sí son motivo de cierta alerta, que no alarma. En todo caso, hagamos un par de cosas para ver si la situación persiste. La primera es actualizar el Mac. Un error en este punto o un fallo repetido de la actualización sí podría ser bastante sospechoso. Por lo demás, nos aseguraremos de que el ordenador funcione mejor. Un simple reinicio, cerrando todas las aplicaciones que tengamos abiertas, también es algo que tendríamos que considerar para ver si la solución mejora por sí sola.
No podemos descargar el uso de alguna herramienta de seguridad o el hablar con un experto en el ecosistema de Apple para poder aclarar dudas. En todo caso, como yo mismo he tenido que explicar en más de una ocasión a las personas que me consultan, la seguridad es algo que empieza con buenas prácticas.
¿Qué medidas tomar para protegernos?
Aunque este no es un artículo de soluciones a corto plazo, sí que hay varios buenos hábitos y prácticas que nos ayudarán a mantener la seguridad de nuestro Mac intacta, como el primer día. Fijémonos en que todas ellas giran en torno a nuestras acciones, pues son estas las principales fuentes de riesgo. ¿Qué hacer, pues? Estas son las recomendaciones principales:
- Descargar software exclusivamente de fuentes confiables, como el App Store o, si no nos es posible, las páginas oficiales de los desarrolladores. Esto reduce enormemente el riesgo de descargar aplicaciones maliciosas.
- Evitar hacer clic en enlaces sospechosos. Los correos electrónicos de phishing o los mensajes con enlaces extraños son una de las tácticas más utilizadas por los atacantes. Simplemente ignorémoslos.
- Proteger nuestros datos con contraseñas fuertes y únicas, y guardémoslas en la app Contraseña. No dejemos contraseñas descuidadas en Notas o en documentos de texto.
En última instancia, proteger nuestro Mac es algo que podemos hacer fácilmente. Ante la duda con una acción, como una descarga de una nueva app, una actualización sospechosa o un correo dudoso, lo mejor es detenernos, reflexionar y, si no tenemos la certeza absoluta, parar todo el proceso. La seguridad, nunca tiene prisa. La prisa es uno de los mecanismos para que un ataque tenga éxito, pues si nos creemos en riesgo, las decisiones pueden verse afectadas. Así, siempre: calma. Nuestros Mac son seguros de serie.