Marvel ha puesto hoy en circulación Midnight Spider-Man, una nueva serie de terror dentro de su Midnight Universe que le da la vuelta a una de las frases más conocidas de Spider-Man, sin tocar al Peter Parker principal de Marvel. En esta versión alternativa, el clásico “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” desaparece y deja sitio a una idea bastante más sombría.
La nueva máxima dice: “El poder crea monstruos, siempre”. Y la formulación completa aprieta todavía más esa visión: cuanto más poderoso es un ser, más monstruoso se vuelve, y los monstruos no hacen otra cosa que actuar de acuerdo con su propia naturaleza.
Ese giro se queda dentro de Midnight Spider-Man, uno de los títulos del sello que Marvel lanzó el 7 de octubre de 2026 para rehacer a varios de sus héroes en clave de terror. En el caso de Peter Parker, el resultado se aparta por completo del tono de aventura juvenil que normalmente acompaña al personaje.
Aquí la responsabilidad no aparece como brújula moral de ningún tipo. El mito arranca desde un lugar mucho más cruel: el poder corrompe, arrasa con lo humano y deja algo peor en su sitio.
En Midnight Spider-Man #1, de hecho, el joven Peter Parker oye esa idea por primera vez de labios de su padre, Richard Parker, y no de su tío Ben, Uncle Ben. La escena llega después de un episodio traumático en el que un perro mata al gato de Peter, un momento que le clava desde la infancia una visión del mundo hecha de miedo, pérdida y la sensación de que la fuerza siempre acaba imponiéndose de la peor manera posible.
La serie también le da una vuelta completa al origen de sus poderes. Peter Parker entra a trabajar en un Oscorp corrupto con la esperanza de arreglar algo desde dentro y, de paso, aliviar la situación económica de su familia, pero el experimento que le cambia la vida no tiene nada que ver con el accidente clásico.
Más en concreto, todo parte de una araña modificada genéticamente mediante irradiación gamma y experimentación con hormona de crecimiento mutante. Cuando la criatura se le incrusta en el pecho, la transformación de Peter Parker toma un camino mucho más grotesco, muy pegado al horror corporal. Así que la gran pregunta ya no es solo cómo va a usar sus poderes, sino si le quedará algo de humanidad después de convertirse en un híbrido entre hombre y araña.
Hasta la muerte de su tío Ben, Uncle Ben, recibe aquí un tratamiento más macabro y también más irónico, porque no funciona como el punto de partida de una lección moral, sino como una pieza más del desastre que acompaña la mutación de Peter Parker y que remacha la idea central de la serie.
El cómic está escrito por Phillip Kennedy Johnson y dibujado por ScieTronc, con una versión de Spider-Man pasada claramente por el filtro de David Cronenberg. Y Phillip Kennedy Johnson ya había dejado claro que el tono bromista de siempre, el que suele venir de serie con el personaje, no tenía cabida en una historia así.
Midnight Spider-Man sale junto a Midnight X-Men y Midnight Fantastic Four, una muestra bastante clara de que Marvel quiere probar versiones más oscuras de sus iconos. Por ahora, el cambio más llamativo no es que Spider-Man haya perdido su lema de toda la vida, sino algo peor: en este universo alternativo, nunca llegó a tener la oportunidad de creer en él.