Un reciente estudio piloto de Microsoft ha revelado que una inteligencia artificial emuladora de médicos expertos mostró una mejora cuádruple en los diagnósticos en comparación con un panel de médicos reales, quienes fueron limitados en el uso de prácticas clínicas comunes. Aunque no sin poner en una ventaja mayúscula a la IA. Este panel, compuesto por médicos de Estados Unidos y Reino Unido, no pudo consultar con otros colegas, recurrir a textos médicos o emplear herramientas de IA generativa en sus diagnósticos.
La IA mejor, pero sólo si tu médico está aislado del mundo exterior
Los investigadores subrayaron que, a pesar de los impresionantes avances en la capacidad diagnóstica de la IA, la experiencia humana y la empatía siguen siendo cruciales en la atención médica. Porque aunque la tecnología ha mejorado, sigue siendo insuficiente para sustituir en ningún grado a los profesionales humanos, siendo irresponsable pretender sustituir la opinión de un profesional médico por el de una IA.
Microsoft ha señalado que este estudio es un paso hacia lo que ellos denominan “superinteligencia médica”. Sin embargo, enfatiza que su visión para la implementación de la IA en el sector salud debe combinar el uso de las máquinas con el conocimiento y la empatía de los profesionales de la salud. Una posición más sensible que la pura sustitución de los médicos.
En lugar de ello, debe ser concebida como un co-piloto en la práctica médica, proporcionando un valor adicional que permita a los médicos realizar diagnósticos más precisos y dedicar más tiempo a la atención del paciente. Este contexto presenta una oportunidad significativa para los sistemas de salud y los médicos, quienes podrían adoptar la IA como una herramienta valiosa en su práctica diaria.