La próxima semana, Mipcom, uno de los grandes mercados internacionales de televisión, servirá de escenario en Cannes para el estreno mundial de los pilotos de Space Nation y Kira. Son dos series de ciencia ficción producidas con herramientas generativas y pensadas desde el primer momento para venderse fuera de sus países de origen. La apuesta, en el fondo, es llevar esta tecnología fuera del terreno de la demostración y ponerla ya en el de un producto comercial acabado.
Quienes están detrás de Space Nation y Kira sostienen que es la primera vez que pilotos de series realizados por completo con este tipo de procesos llegan al escaparate de un mercado televisivo global de esta dimensión.
Ambas producciones corren a cargo de Ex Machina Studios, y los derechos de venta mundial los gestiona K5 Intl. Por eso desembarcan en Mipcom no como cortos de prueba ni como ejercicios visuales para tantear el terreno, sino como proyectos preparados para distribuidores, plataformas y cadenas de varios territorios.
El estreno coincide, además, con la puesta en marcha del primer foro de Mipcom centrado de forma específica en entretenimiento creado con nuevas herramientas creativas. Eso apunta a un cambio bastante visible en el sector, que ya no mira este fenómeno como una rareza pasajera, sino como un frente que gana peso en la creación, la producción y la distribución de contenidos.
La conversación, de hecho, ya no está girando solo alrededor de clips de prueba o avances conceptuales. Ahora entra en el terreno de los contenidos episódicos terminados, listos para ponerse en el mercado.
Para estudios y distribuidoras, la aparición de proyectos de este tipo abre otra fase. La rapidez de producción, el recorte de costes y la libertad visual pueden acabar funcionando como argumentos de venta.
Aun así, la discusión está lejos de cerrarse. Los críticos de estas herramientas siguen advirtiendo sobre su impacto en el empleo creativo, la propiedad intelectual y la necesidad de consentimiento, compensación y supervisión humana. Son cuestiones que han cobrado más fuerza a partir de los acuerdos laborales firmados en Hollywood después de 2023.
Space Nation es una serie de ocho episodios centrada en un grupo de pilotos de élite que defiende la Tierra frente a una invasión alienígena.
El proyecto ya se había dejado ver en Mipcom el año pasado y, desde entonces, avanzó con un acuerdo de coproducción con Globoplay, que la estrenará en Brasil como “Globoplay Original”.
Space Nation fue concebida por Marco Weber, CEO de Ex Machina Studios, junto a Martin Weisz, que además dirige todos los episodios.
Kira, por su lado, es una producción francesa de seis episodios creada por los cineastas lioneses Damien Steck y Julien Petit.
La historia de Kira se sitúa en un planeta vivo y sigue a una niña que busca a su padre mientras trata de devolver el equilibrio a su mundo.
También hay un motivo económico detrás de la creciente visibilidad de estos proyectos. El mercado de herramientas generativas aplicadas a medios y entretenimiento fue valorado en unos 1.970 millones en 2024, y las previsiones lo colocan cerca de los 20.700 millones en 2034.
Lo que todavía no está claro es si todo ese interés tecnológico se va a traducir enseguida en acuerdos reales de distribución.