Una vez más, el smartphone es el medio predilecto de los que buscan hacer un destrozo en la privacidad de decenas de miles de usuarios. Y también otra vez más, el método para engañar a la gente vuelve a ser el smishing, es decir, suplantar la identidad de una gran empresa u organización para hacerse pasar por ella. ¿Su objetivo? Nada menos que la DGT (Dirección General de Tráfico).
Tal como ha informado el INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad), la estafa que ha empezado a circular entre los diferentes smartphones españoles es una donde se le dice al usuario que debe abonar una multa de tráfico.
A través de un simple SMS, el receptor es notificado de una supuesta infracción. Junta a esta aparece un enlace para que pague la multa correspondiente, pero todo es falso: se busca que el usuario introduzca sus datos personales y bancarios para poder extraer su dinero.

Como siempre en estos casos, lo obligatorio es no pinchar en el enlace ni pasárselo a nadie. Así mismo, se recomienda borrar el SMS del teléfono móvil lo más pronto posible.
Todos sabemos el temor que da una multa de tráfico, pero no caigas en esta estafa: no tienes ninguna.