Una de las ventajas del acceso anticipado es saber que el juego aún no está en su forma final. Para algunos juegos, especialmente aquellos que tienen muchas mecánicas interconectadas, esto es una bendición. Les permite pulir algo que quizás sería imposible de hacer de otro modo. Y para los jugadores, es posible ver la evolución de un juego desde su estado primitivo, más cercanoa una beta, hasta su conclusión final. Con un poco de suerte, a un precio reducido.
No Rest for the Wicked es el nuevo juego de Moon Studios, creadores de la saga Ori, publicado en acceso anticipado el pasado 18 de abril. Siendo todo un portento visual y con unas mecánicas interesantes, mezcla de Diablo y Dark Souls, eso no quita para que tuviera algunos pequeños problemas. Además de otros no tan pequeños. Pero por fortuna, ya han corregido el grueso de sus problemas más graves.
Un problema que tuvo el juego desde su salida es que el rendimiento del mismo no era óptimo. Debido a una fuga de memoria, el juego hacía un uso excesivo de la CPU, haciendo que en determinados equipos funcionara de un modo inestable. Llegando a ser injugable en algunos casos. Eso no sólo lograron arreglarlo en las primeras dos semanas, sino que además les sirvió para optimizar el consumo de recursos tanto de la CPU como de la GPU. Algo que se ha traducido en una ventaja para todos los jugadores. No sólo quienes padecían más la fuga de memoria.
Ahora, gracias a esta optimización, los requisitos de sistema de No Rest for the Wicked han bajado generosamente. Ahora para jugar en recomendado piden una tarjeta gráfica y una CPU relativamente accesibles para jugar en 1080P y 60fps, donde originalmente pedían una gráfica y una CPU de gama media-alta.

Además, el juego también ha recibido importantes mejoras en los últimos parches grandes. Con más espacios de inventario, mejorando la fabricación de recursos y ajustando las misiones secundarias, el juego ha ido corrigiendo con el tiempo los mayores problemas que tenía en su lanzamiento en acceso anticipado. Por eso no nos cabe duda que, cuando se lance, No Rest for the Wicked será uno de los grandes candidatos a juego del año. Porque incluso ahora, ya podría serlo.