Cuando a Satoshi Tajiri se le ocurrió crear un juego basado en su hobby infantil de coleccionar insectos, no esperaba que 30 años después tendría decenas de videojuegos, varios animes y películas, un juego de cartas por el que la gente paga un dineral, una película en acción real, varios mangas, tiendas específicas por todo Japón y, por supuesto, todo el merchandising que uno pudiera soñar. Por otro lado, seguramente tampoco se imaginó que Pokémon acabaría con una denuncia por grabar a la gente sin consentimiento en el baño.
Hazte con todas las ilegalidades
Todo empieza con Ben Tsai, un antiguo director de The Pokémon Company que fue detenido hace un mes por grabar en secreto a personas en los baños de la oficina de Bellevue. Ahora, la empresa también ha sido metida a juicio por no proteger a sus empleados. Aparentemente, Tsai había grabado a niños y mujeres sin ropa mientras usaban el baño, que se transmitía en directo a su teléfono. Lo que uno imagina de Pokémon, vaya.
Tsai, conste, no solo puso cámaras en su oficina: también vigilaba a miembros de su familia y supermercados, que iba guardando en una colección de cientos de vídeos. Según Tsai, tenía curiosidad por la gente transgénero y no tenía ningún interés en los niños, a pesar de los 89 vídeos que tenía guardados y para los que nadie dio su aprobación explícita. Yikes.
Tsai está en prisión bajo fianza de 500.000 dólares y planea declararse no culpable. Por su parte, The Pokémon Company será acusada de no entrenar a Tsai ni hacer esfuerzos para controlarle y proteger al resto de empleados. Hay gente que simplemente no debería haber llegado nunca a jefe de nada.