Amantes del cielo, este mes se presenta un evento astronómico extraordinario. La noche del 30 de julio, no una, sino dos lluvias de estrellas iluminarán simultáneamente el cielo nocturno: las Delta Acuáridas y las Alfa Capricórnidas. Este raro fenómeno dará a los aficionados la oportunidad de ver un impresionante número de meteoros surcando el cielo.
Dado que puede haber equívocos, es importante aclarar términos: meteoroides, meteoros y meteoritos. Los meteoroides son pequeñas rocas que atraviesan el espacio a alta velocidad. Al entrar en la atmósfera terrestre, se llaman meteoros, y si algún fragmento alcanza la superficie, se denomina meteorito. Los meteoros suelen proceder del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter o de cometas que pierden material al acercarse al Sol, provocando lo que se conoce popularmente como una “lluvia de estrellas” cuando la Tierra cruza su camino.
La noche comenzará con la lluvia de meteoros de las Delta Acuáridas, asociada al cometa 96P Machholz. En su punto álgido, se podrán ver hasta 25 estrellas fugaces por hora. Para una mejor vista, hay que mirar hacia la región sudeste del cielo, donde se encuentra la constelación de Acuario. Aunque puede ser difícil de localizar, se puede buscar las constelaciones vecinas de Capricornio, Aquila o Piscis para orientarse. La misma noche, la lluvia de Alfa Capricórnidas añadirá unas 5 estrellas fugaces por hora al espectáculo.

Para disfrutar de este acontecimiento único, se recomienda encontrar un lugar oscuro alejado de las luces de la ciudad, permitiendo apreciar plenamente el espectáculo nocturno. El evento será más visible en el hemisferio sur, aunque también podrá observarse desde latitudes meridionales del hemisferio norte. Sin embargo, puede ser complicado diferenciar qué estrella fugaz pertenece a cada constelación, ya que los meteoros irradiarán desde diferentes figuras celestes como Orión, Perseo y Géminis, creando una maravillosa mezcla de luces en el cielo.