TikTok, la popular plataforma de vídeos cortos, podría estar generando una huella de carbono mayor que la de Grecia, según un análisis de la consultora Greenly. En 2023, las emisiones de la red social en los Estados Unidos, Reino Unido y Francia alcanzaron los 7,6 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (CO2e). Estas cifras superan a las de plataformas como Twitter y Snapchat, y colocan a TikTok apenas por encima de Instagram, aunque esta última cuenta con casi el doble de usuarios.
El impacto ambiental de TikTok está vinculado al tiempo que sus usuarios pasan en la aplicación. Mientras que los usuarios de Instagram emplean una media de 30,6 minutos al día en la plataforma, los de TikTok pasan 45,5 minutos diarios. “El algoritmo está diseñado para la masificación de vídeos”, explicó Alexis Normand, director ejecutivo de Greenly. Esto incrementa la huella de carbono individual, ya que fomenta un mayor consumo de contenido.
Greenly estima que la huella de carbono de TikTok a nivel global podría rondar los 50 millones de toneladas métricas de CO2e, si se tienen en cuenta los datos globales y no solo los de ciertos países. Esto se acerca a las emisiones anuales de Grecia, que fueron de 51,67 millones de toneladas en 2023. Además, el informe señala que las emisiones asociadas a centros de datos representan el 99 % de la huella de TikTok, sin incluir otras fuentes como oficinas o transporte de empleados.

A nivel individual, los usuarios de TikTok generan en promedio 48,49 kg de CO2e al año, el equivalente a recorrer 198 kilómetros en coche de gasolina, superando a YouTube (164 kilómetros) e Instagram (133 kilómetros). Sin embargo, TikTok destaca también por la falta de transparencia en sus datos ambientales, ya que, a diferencia de Meta o Google, no publica informes detallados ni colabora con proyectos de divulgación de carbono.
TikTok se ha comprometido a ser neutra en carbono para 2030 mediante iniciativas como “Project Clover”, que incluye un centro de datos en Noruega alimentado con energía renovable. Sin embargo, el futuro de estos compromisos es cuando menos incierto debido a los posibles cambios en la propiedad de la empresa, ya que ByteDance, la compañía matriz, podría verse obligada a vender la plataforma en los Estados Unidos antes del 19 de enero de 2025.