Sony Interactive Entertainment ha cerrado Dark Outlaw Games, un estudio fundado por Jason Blundell, tras apenas un año desde su anuncio oficial. Este cierre se produce en un momento en que la industria de los videojuegos enfrenta una ola de despidos y cierres de estudios, lo que ha generado una creciente incertidumbre sobre la estabilidad futura de la misma. Dark Outlaw Games se encontraba en las primeras etapas de desarrollo de un proyecto no anunciado al momento de su cierre.
Un estudio que ya había sido cerrado antes
Se estima que alrededor de 50 empleados fueron despedidos como parte de ajustes estratégicos dentro de Sony, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad a largo plazo de la compañía. Un portavoz de Sony confirmó que se realizaron “reducciones limitadas de personal en equipos selectos”, aunque no entró en detalles sobre la cifra exacta de despidos.
Blundell, conocido por su trabajo en la serie Call of Duty y particularmente en los títulos Black Ops, había expresado su entusiasmo al unirse a Sony como un nuevo estudio de primera parte. Sin embargo, este cierre suscita dudas sobre el futuro de otros estudios y el bienestar de los empleados afectados. La trayectoria de Blundell es notable, pero la reciente ola de despidos sugiere que incluso los nombres más reconocidos pueden no ser garantía de estabilidad en la actualidad.
El cierre de Dark Outlaw Games se suma a una serie de cierres y recortes en toda la industria, que incluyen los recientes despidos masivos en Epic Games y Ubisoft. A medida que el año avanza, los analistas temen que la situación actual pueda ser solo una parte de una tendencia más amplia que pone en riesgo futuros desarrollos en la industria del videojuego.