Sony, la empresa detrás de PlayStation, ha confirmado hoy que dejará de lanzar nuevos juegos de PlayStation en formato físico a partir de enero de 2028. Desde entonces, los estrenos de PlayStation solo podrán comprarse en digital, ya sea en PlayStation Store o mediante códigos de descarga vendidos en tiendas. Los juegos que ya se hayan publicado en disco antes de esa fecha seguirán igual. Pero el mensaje, en el fondo, no deja mucho margen para la duda: PlayStation va de cabeza hacia un futuro digital.
La consecuencia más importante no es técnica. Es económica. Si dejan de salir nuevas copias físicas, los jugadores perderán la vía más común para comprar juegos de segunda mano, revender los que ya han terminado o dejárselos a un amigo. Y con eso también se esfuma buena parte del colchón que hasta ahora permitía amortiguar el precio de los lanzamientos y recuperar al menos una parte del dinero gastado.
Un mercado totalmente digital también recorta la competencia en precios. Cuando un juego sale en disco, las grandes cadenas, las tiendas online y el mercado de segunda mano empujan los precios hacia abajo. Si toda la compra pasa a depender de PlayStation Store, Sony tendrá mucho más control sobre cuánto cuesta cada juego y en qué momento decide rebajarlo.
Seguirá habiendo promociones, claro, pero pasarán a depender mucho más de lo que decida una sola plataforma y mucho menos de la competencia entre comercios. Varios informes señalan además que Sony gana 28 por cada juego vendido en digital, frente a unos 14 por cada copia física, simplemente porque se ahorra fabricación, empaquetado y distribución.
La decisión tampoco cae del cielo. Según los resultados del cuarto trimestre del ejercicio fiscal 2025 de Sony, el 85% de las ventas de juegos completos de PlayStation ya fueron digitales. En 2013, cuando se lanzó PS4, esa cifra era del 13%. Y en Estados Unidos, mientras tanto, el gasto en videojuegos físicos cayó en 2025 a su punto más bajo desde que empezaron los registros, en 1995.
Fuera de Sony, la dirección es la misma. Grand Theft Auto VI, el próximo gran lanzamiento de Rockstar Games, apunta también a un estreno digital, con la posibilidad de una edición “física” que en realidad solo incluiría un código de descarga. Eso ha vuelto a disparar las especulaciones sobre una PlayStation 6 sin lector, o con una unidad de disco opcional.
Claro que digital no significa propiedad en el sentido de siempre. Quienes critican este modelo llevan tiempo repitiendo lo mismo: muchas compras digitales son, en la práctica, licencias de uso que pueden retirarse o quedar limitadas. Los defensores del formato físico, por su parte, siguen poniendo el acento en algo muy concreto: preservación, coleccionismo y libertad para elegir cómo comprar y cómo conservar lo que pagas.
En una encuesta de Windows Central, el 71% de los jugadores dijo que no está preparado para un futuro completamente digital por las dudas sobre la propiedad, los precios y la falta de alternativas. De momento, no se sabe si Sony acompañará este cambio con alguna medida que compense la pérdida de competencia en precios.