Square Enix negó a finales de julio de 2026, en declaraciones a GameSpot, que el arte de Kingdom Hearts Collection [I-III] para Nintendo Switch 2 se hubiera hecho con IA.
La compañía explicó al medio que la imagen promocional no se creó con herramientas generativas y que las inconsistencias que detectó la gente se debieron, según trasladó un representante de Square Enix a GameSpot, a un “error humano”.
La aclaración llegó después de varias semanas de críticas por parte de los fans al material publicado tras el anuncio del recopilatorio, en junio de 2026.
La imagen se movió por redes a toda velocidad por una serie de fallos bastante raros.
El más comentado fue el de Donald Duck: en una mano parecía tener cuatro dedos y en la otra cinco. Ese detalle tardó muy poco en convertirse en meme y acabó funcionando como el emblema de toda la polémica.
Square Enix no solo respondió sobre el origen de la ilustración. También retocó la pieza de forma discreta en plataformas online y en fichas de tiendas. El cambio más evidente afecta justamente a Donald Duck, que en la versión actual vuelve a enseñar los cuatro dígitos habituales del personaje.
Pero la reacción de la comunidad no se quedó ahí.
Antes de esa corrección, muchos jugadores también habían señalado una torre del reloj deformada, eslabones desiguales en el llavero de la Llave Espada y varias zonas de la ropa de Sora con acabados extraños, mezclados o poco naturales. Todo eso disparó las sospechas sobre cómo se había construido la ilustración.
La comparación entre ediciones regionales echó todavía más leña al fuego. Varios fans comentaron que la versión japonesa se veía más limpia y coherente que la que se distribuyó en mercados internacionales, y de ahí salió otra teoría: que esa versión internacional era una composición retocada a partir de arte previo de Tetsuya Nomura.
A partir de ahí, muchos usuarios se pusieron a revisar la imagen casi píxel por píxel, buscando cortes, deformaciones y cualquier elemento que pareciera fuera de sitio.
Y las redes hicieron el resto.
En un momento en que el material promocional y creativo de los videojuegos se mira con mucha más lupa, no tardaron en aparecer acusaciones, bromas y comparativas de todo tipo.
Aunque la empresa ya ha dado su versión a GameSpot, Square Enix no ha explicado públicamente cómo se produjo exactamente ese “error humano”, ni en qué parte del proceso aparecieron unos fallos tan visibles en una pieza oficial.
Por ahora tampoco hay un desglose más técnico por parte de Square Enix, de especialistas externos o del propio Tetsuya Nomura. Mientras tanto, algunos fans siguen defendiendo que incluso la ilustración corregida conserva pequeños detalles raros.
Al final, lo que era una simple imagen promocional ha acabado convertido en un examen público sobre los estándares visuales de una de las sagas más queridas de Square Enix.
Todavía no se sabe cómo se produjo exactamente ese “error humano”.