Marvel ha lanzado hoy Alien vs. X-Men #1, un cruce nuevo que toma una de las imágenes más recordadas del cine de terror y le da una vuelta con Wolverine en el centro. Desde las primeras páginas, el número apunta directo al mítico chestburster de Alien, solo que esta vez lo que irrumpe entre sangre y carne no es un xenomorfo. Son las garras de adamántium de Logan.
En este primer capítulo, Wolverine mata a Orbis Stellaris, un clon de Mister Sinister, sacando las garras desde dentro del pecho del villano. La viñeta remite de forma clarísima a la muerte de Kane en Alien, la película de Ridley Scott estrenada en 1979, que tanto la crítica como los fans llevan décadas colocando entre las grandes cumbres del horror corporal dentro de la ciencia ficción.
La escena está armada para que cualquiera que tenga Alien en la cabeza capte la referencia al segundo: una figura con aspecto humano, un estallido súbito en el pecho, sangre por todas partes. Solo cambia una cosa, y cambia mucho. Aquí el “monstruo” que emerge no es una criatura extraterrestre, sino Wolverine echando mano de una táctica bastante más salvaje de lo que suele ser habitual en él.
Y el propio cómic deja claro que el asesinato resulta excesivo incluso para Logan. No es normal verlo tender una emboscada desde dentro del cuerpo de alguien ni reventar un torso de esa forma, así que Cyclops y Emma Frost no reaccionan con frialdad precisamente: se quedan desconcertados y le reprochan el método.
La respuesta de Wolverine le da a todo un matiz casi macabro. Dice que el cuerpo de Orbis Stellaris era más frágil de lo que esperaba. Humor negro, violencia explícita, horror corporal. El tono del número queda fijado ahí mismo.
La historia, de todos modos, no se limita a jugar con una referencia cinéfila. Poco después de la muerte de Orbis Stellaris, Beast abre una compuerta y se encuentra una cámara repleta de huevos de xenomorfo. Uno de ellos ya está abierto, así que el cruce tarda muy poco en pasar del homenaje visual a una amenaza Alien en toda regla, con lo de siempre: parásitos, violencia biológica y esa tensión claustrofóbica que la saga maneja tan bien.
Para muchos fans, la muerte de Kane sigue siendo la vara de medir por impacto visual, por sorpresa y por unas reacciones del reparto que en pantalla parecían genuinas hasta un punto difícil de repetir. La franquicia ha dejado después otras muertes grotescas y memorables, desde el cráneo atravesado del doctor Clemens en Alien 3 hasta el chestburster que perfora dos cuerpos en Alien Resurrection, sin pasar por alto heridas más recientes, como la causada por la sangre ácida en Alien: Romulus.
Con todo, el momento de Wolverine en viñeta les planta cara a varias de ellas por puro golpe visual. El número lleva guion de Kieron Gillen y Chris Claremont, dibujo de Geraldo Borges y color de Andrew Dalhouse y Rain Beredo. Si uno se guía por las primeras reacciones aparecidas en medios de cómic y ciencia ficción, Marvel acaba de dar con una manera bastante improbable de conseguir que una imagen nacida hace 47 años vuelva a sentirse nueva.