Supermassive Games, el estudio británico responsable de Until Dawn y de la antología The Dark Pictures, ha anunciado hoy una nueva ronda de despidos que podría alcanzar a 75 empleados. La propia empresa la presenta como una decisión necesaria para garantizar su viabilidad a largo plazo, en un momento en que sigue trabajando en Little Nightmares III y encadena ya su tercer año seguido de recortes.
El anuncio llega, además, en una fase especialmente sensible para la compañía. Supermassive sigue ligado a uno de los lanzamientos más esperados de su catálogo reciente, Little Nightmares III, y esta nueva tanda de despidos vuelve a situarla en el foco justo cuando afronta otro año marcado por ajustes internos.
El golpe no es menor. La plantilla del estudio británico lleva tiempo encogiéndose de manera constante desde aquel pico de unos 350 trabajadores en 2023, así que este nuevo recorte vuelve a poner sobre la mesa las dudas sobre su estabilidad y sobre la situación real de sus proyectos más visibles. Supermassive Games, por ahora, no ha explicado qué equipos cargarán con la peor parte.
La pregunta que queda flotando es Little Nightmares III.
Supermassive Games lidera la nueva entrega de la saga de terror de Bandai Namco, un juego que ya sufrió un retraso hasta 2025 y cuyo desarrollo está bajo escrutinio desde entonces.
De momento nadie sabe si estos despidos tocarán la recta final de la producción o si acabarán moviendo otra vez el calendario. Tampoco se ha aclarado si los recortes afectan de lleno a los equipos creativos, a los técnicos o al personal de soporte que participa en el proyecto.
Esta nueva reducción de plantilla también deja clara una tendencia que viene de lejos dentro del estudio, conocido sobre todo por Until Dawn y por la antología The Dark Pictures.
En 2023 llegó a moverse en torno a los 350 empleados, una cifra muy por encima de la que conserva hoy tras varias rondas de despidos. Y el contexto tampoco invita al optimismo. La acogida de sus lanzamientos más recientes ha sido irregular, incluido Directive 8020 en 2026, mientras que la secuela de Until Dawn no está en desarrollo dentro de Supermassive Games, sino en Firesprite. Para un estudio tan identificado con ese tipo de experiencias cinematográficas e interactivas, el golpe simbólico es evidente.
Lo que está pasando en Supermassive Games no va por libre, en cualquier caso. Forma parte de una ola de despidos que no ha dejado de extenderse por la industria del videojuego desde 2022.
Entre estudios independientes, editoras de tamaño medio y gigantes como Microsoft o Electronic Arts, el sector suma ya decenas de miles de puestos perdidos en apenas unos años. Como ha ocurrido en otros casos recientes, la explicación oficial de Supermassive Games pasa por la reestructuración y la sostenibilidad, ese lenguaje corporativo que tantos observadores del sector cuestionan por el contraste entre la inestabilidad que viven los desarrolladores y los buenos resultados financieros que muchas compañías siguen presentando. Aún no está claro cuál será el coste humano de este nuevo recorte dentro del estudio, ni qué factura creativa terminará pasándole a Supermassive Games.