El videojuego siempre ha tenido una relación muy cercana con el anime. Que ambas industrian tengan fuertes raíces con Japón tiene mucho que ver, aunque es cierto que no siempre ha sido una relación demasiado fructífera para el videojuego. La cantidad de animes no particularmente interesantes de videojuegos es notoria. Aunque también es inevitable: siempre se ha visto como una fuente interesante, pero con poca chicha de la que rascar.
Pero lo mismo ocurría con el cine y las series de televisión occidentales, algo que ha ido cambiando con el tiempo. Lo cual incluye el anime. Desde hace unos años, se ha vuelto mucho más común encontrar buenas adaptaciones al anime de videojuegos populares, o ni siquiera tan populares. Y el último ejemplo es el de uno de los videojuegos más importantes de From Software, del cual pronto podremos ver las primeras imágenes: Sekiro: Shadows Dice Twice.
El camino al anime es uno lleno de obstáculos
A pesar de que es uno de los juegos más exitosos del estudio, From Software no ha continuado el éxito del juego. No ha sacado secuela, apenas ha hecho spinoffs de la misma y ha tardado más de un lustro en continuar su historia. Aunque va a hacerlo.
Crunchyroll presentará el próximo 16 de marzo en South By Southwest, más conocido como SXSW, las primeras imágenes del anime adaptación del videojuego, Sekiro: No Defeat. Y aunque aún no han querido desvelarlo todo, sí sabemos algunos aspectos muy importantes. Por ejemplo, que contará una historia completamente nueva con respecto del videojuego original. O que estará dibujado enteramente a mano, no haciendo uso ni de tecnología 3D ni digital para ello.
Encargándose del anime está un estudio de relativa nueva creación, pues su fundación data de febrero de 2021, llamado Qzil.la. Con solo un anime bajo su paraguas, el actualmente en emisión Champignon no Majo, un agradable y melancólico romance de fantasía sobre una bruja con piel venenosa que irá abriéndose a los residentes de la ciudad cercana al bosque en el que vive. Disponible en Crunchyroll y aunque no arrasando, está demostrando que son capaces de hacer un anime vistoso e interesante, y cuanto menos, llevar adelante un proyecto.
Porque seamos francos. Muchas veces es menos importante el estudio en particular que las personas concretas involucradas, especialmente desde que el anime está dominado por animadores autónomos y menos por trabajadores in house. Por eso es importante fijarnos en los otros datos que conocemos: los nombres propios de la producción.
El director será Kenichi Kutsuna en su debut en la posición, aunque asumiendo ciertos puestos de responsabilidad en animes anteriores como Chi’s Sweet Adventure y Magical Destroyers. Al guion está Shuta Hasunuma, director y guionista, cuyos trabajos más destacables en este rol son el del guion de la película Fate/stay night: Unlimited Blade Works y la serie The Great Passage.
De la música se encarga Shuya Hasunuma, cuyo debut en el anime será en marzo con Hana Rokushō ga Akeru Hi ni, pero que es una pequeña celebridad en Japón por su preciosista mezcla de música electrónica con sonidos encontrados y grabaciones de campo, dando a sus composiciones un estilo fresco y muy singular.
¿Qué significa eso? Que es posible que tenga un guion interesante y bien atado, que es muy probable que tenga una de las bandas sonoras más interesantes del año —si es que no una de las mejores, si Hasunuma es capaz de traducir su música a las necesidades de las imágenes—, y que el punto más débil aún por ver está en la dirección: Kutsuna no tiene un gran historial y no tiene un equipo particularmente sólido detrás, lo cual hace sospechar que podría ser uno de esos casos donde el anime destaca más por la solidez de los elementos exógenos que por la imagen en sí.
No es el único anime de videojuego (por venir o existente)
Aunque Sekiro: No Defeat es, sin lugar a dudas, el lanzamiento que más titulares va a copar en las próximas semanas, eso no significa que sea el único videojuego que va a dar el salto al anime dentro de poco. Porque Death Stranding también está a punto de caramelo para ello.
Anunciado para este 2026, Death Stranding Mosquito tiene detrás a ABC Animation, uno de los estudios más sólidos actualmente en el mundo del anime. Además, los nombres propios no son precisamente gente a la que pasar por alto. Hiroshi Miyamoto ha sido director de varias películas de Precure, una de las series de magical girls más prestigiosas y queridas de Japón, de la cual han salido algunos de los mejores directores de anime de la última década. Y su guionista es Aaron Guzikowski, creador de Raised by Wolves y guionista de Prisioneros, uno de los guionistas más confiables de Hollywood.
La diferencia es que no es una serie, es una película. Y sin fecha de estreno y sin ninguna fecha de cuándo sabremos más sobre ella, Death Stranding Mosquito seguirá siendo la gran incógnita del año. Incluso si debería estar en el radar de cualquier aficionado al cine, sea fan del anime o no, por la implicación de todos los involucrados.
Además, el videojuego cada vez nos ha dado mejores animes. El año pasado, la adaptación de Gnosia y Nukitashi arrasaron entre cinéfilos y otakus respectivamente. Antes de eso, la muy popular franquicia Fate, con animes que siempre arrasan entre el público, no ha dejado de tener diferentes iteraciones a lo largo de los años, pero todas nacidas de un videojuego: Fate/Stay Night. Incluso licencias occidentales, como Cyberpunk, han conseguido arrasar en tiempos recientes con animes como el excelente Cyberpunk: Edgerunners.
Por eso hay que mantener un ojo en las adaptaciones del videojuego al anime. Porque, como en la imagen real, el tiempo de que fueran un trámite para maximizar los beneficios ya ha pasado. Existen motivos para tener fe en Sekiro: No Defeat y Death Stranding Mosquito, incluso si aún tienen que mostrarnos detalles más concretos de los mismos. Porque el anime está más fuerte que nunca, al menos en lo que adaptar videojuegos se refiere.