Pokémon Pokopia ha sido la gran sensación del año y parece difícil que otro juego le quite el título. Obviando el evidente. Ha salido de la nada y donde mucha gente esperaba que no se le hiciera mucho caso, ha sido la razón para que muchísima gente diera el salto a Nintendo Switch 2. Ha copado listas de ventas y sigue siendo uno de los títulos más vendidos de la consola, siendo la principal razón para dar el salto para quienes no lo estuvieran ya de entrada.
¿Pero por qué ha sido esto? Las razones parecen quedar claras tras su primera expansión, Cuenca Coralina. La cual no nos lleva solo a los fondos marinos, sino que además ahonda en todo lo que ya hacía bien el juego. Demostrando los motivos por los que tanta gente está entusiasmada con un juego tan singular y qué tan bien ha sabido capturar el espíritu de los tiempos.
Contenido más que de sobra
Cuenca Coralina es el primer DLC de Pokémon Pokopia que se estreno el pasado 5 de agosto. En este DLC, parte de un pase de expansión que constará de tres partes, se ha incluido un parche gratuito que permite la habilidad de bucear, lo cual ha abierto toda una nueva cantidad inmensa de zonas por revisitar en el juego base. Pero la parte relevante es toda una nueva zona, la Cuenca Coralina titular, que está debajo del agua y tiene su propia identidad.
Girando alrededor de Manaphy, tendremos que descubrir cómo conseguir a 50 nuevos pokémon mientras conseguimos nuevos cosméticos, peinados, muebles, objetos, documentos y piezas de información mientras cumplimos misiones principales y secundarias. Todo ello, como diría la famosa canción, debajo del mar.
Nada más, pero nada menos. Porque su gracia es que el nuevo mapa, como el de cada uno de los anteriores de Pokémon Pokopia, es enorme y lleno de contenido. Con fácilmente una decena de horas por delante para cualquiera que quiera desbloquearlo todo, más lo que quiera echarle simplemente construyendo habitats, edificios o decorando a su gusto el vecindario, la zona se siente viva y repleta de contenido. Porque las originales ya lo estaban.
Unos pokémon con mucho carácter
A eso cabe sumar que, siendo un DLC que transcurre entero bajo el agua, como es lógico tenemos todo pokémon acuáticos. Desde los más adorables a los más traviesos o directamente macarras, todos tienen una marcada personalidad que los hace encantadoras y muy interesantes por motivos propios. Haciendo imposible que no haya un puñado de ellos a los que cojamos cariños prácticamente de inmediato.
Pero de nuevo, esto es algo que ya ocurría en el juego original. Es gran parte de su encanto. Es un juego donde es imposible no enamorarse de lo bien escritos que están los pokémon y la personalidad que demuestran, integrándose perfectamente en una historia sencilla, pero con encanto. Haciendo que el juego tenga todos los aspectos clave para enganchar: ser estéticamente agradable, tener personajes carismáticos, permitirnos jugarlo exactamente cuánto y cómo queramos y tener un excelente bucle jugable.
Esto hace de Cuenca Coralina sobresaliente. Que es más Pokémon Pokopia y el juego base ya era sobresaliente. Para saber si el pase de batalla merece la pena faltará saber si los otros dos DLC están a la altura, pero de base, parece que en Nintendo se han marca un gran tanto.