FromSoftware hace juegos fantásticos. O eso parece opinar gran parte del público, viendo el éxito de la saga Dark Souls y de su último juego, Elden Ring, en particular. Todo el mundo quiere una porción de esa tarta, creciendo los soulslike como setas, pero nadie parece saber cómo hacerlos. Solo FromSoftware han sabido cómo crear esa fórmula mágica, tan adictiva como difícil para muchos jugadores, pero a la que siempre volvemos. Todos, menos un estudio.
Si alguien ha conseguido crear con éxito su propia alternativa esos han sido el Team Ninja. Creando su propia iteración de la fórmula, más enfocada en la acción, sus juegos no han tenido tanto éxito como los de FromSoftware, pero tienen un público igual de fiel e incluso más vocalmente fanáticos. Por eso no es de extrañar que su nuevo juego, Nioh 3, esté siendo esperado como uno de los grandes juegos del año. Y aunque no es Elden Ring, hay que admitir que Team Ninja han hecho algo interesante con este juego.
Un juego con una palabra en mente: ritmo
El productor de Nioh 3 y director de los dos anteriores títulos de la franquicia, Fumihiko Yasuda, ha afirmado en varias entrevistas que su principal pretensión con este juego es reforzar el elemento más distintivo de Nioh. Añadir más elementos similares al parry para añadir una sensación de ritmo constante en el juego, haciendo que los combates sean siempre dinámicos e interesantes en el juego. Lo cual es bastante notorio en el juego.
Para eso, ahora en Nioh 3 ahora tenemos dos clases: el samurái y el ninja. Para cambiar entre ellos, solo tenemos que pulsar un botón. Nada más. No nos cuesta recursos ni nada. Es así de sencillo. El samurái tiene todo lo que tenían los personajes principales de anteriores Nioh, así que no hay novedades en ese frente. El ninja, tras golpear a un enemigo, puede pulsar un botón y ponerse a su espalda. También puede lanzar objetos con un uso limitado que se reponen golpeando a los enemigos. Con la combinación de las habilidades de ambos, buscan reforzar este sentido del ritmo.
Pero no es el único modo. Otro modo de hacerlo es a través del propio cambio. Cuando un enemigo va a hacernos un ataque fuerte, un aura rojo malevolente le envuelve y nos ataca con furia. Pero si en el momento adecuado cambiamos entre samurái y ninja o viceversa, haremos una especie de parry donde le haremos una gran cantidad de daño y le dañaremos gravemente su barra de estamina, ganando una gran ventaja.
Ese es el gran cambio con respecto de anteriores Nioh. Cómo utiliza este cambio para hacer los combates más dinámicos y vibrantes de un modo muy particular y que, en términos generales, funciona. Algunos combates siguen siendo lentos y pesados, no todas las secciones del juego funcionan igual de bien, pero es difícil imaginar que los fans de Nioh no se enamoren de esta versión mucho más refinada de lo que hacían las anteriores entregas. Incluso si parece que tenga difícil arrebatarle el trono a FromSoftware y sus juegos.
Por lo demás, el juego introduce cambios aquí y allá de lo más interesantes que dan un aire fresco a la franquicia. Elementos de mundo abierto, un mayor énfasis en las misiones en ciertos puntos y una dificultad, en términos generales, mejor ajustada, hace el juego interesante para veteranos y nuevos jugadores de la franquicia.
Eso no quita para que siga siendo un juego difícil, más difícil que los juegos de From Software, y que está muy enfocado en la acción. Pero las nuevas inclusiones lo hacen un juego muy interesante que bien merece la pena probar, especialmente para aquellos que no han terminado de hacer click con los juegos de FromSoftware, para descubrir si, quizás, esta alternativa sea lo que andaban buscando.
Con fecha de salida para el 6 de febrero y con un precio de 80 euros, Nioh 3 promete ser uno de los juegos que de que hablar durante este 2026. Y si no estás convencido del todo, tienes una muy generosa demo en PlayStation 5 y PC para saber si esta es la clase de reto que te va a gustar o que, y no lo descartes porque te hayas pasado Elden Ring, te va a hacer tirarte de los pelos.