El mundo del ajedrez tradicionalmente se une con inteligencia, jugadas muy medidas, ‘Gambito de dama’, ese tipo de cosas. Sin embargo, las noticias que nos llegan de los torneos mundiales son francamente preocupantes: si hace unos años hubo todo un debate sobre si el campeón llevaba un plug anal que dictaba los movimientos mediante vibraciones, ahora el nuevo true crime del mundillo tiene que ver… con un envenenamiento por mercurio.
La reina se come el mercurio
Todo empezó cuando Amina Abakarova, una jugadora y entrenadora rusa de ajedrez de 40 años, se encontraba participando, el 2 de agosto, en el campeonato de Dagestan contra Umayganat Osmanova, de 30. Solo media hora después de empezar la partida, Osmanova tuvo que retirarse con mareos y vómitos. Y aquí es donde empieza lo interesante.
Al llegar a la clínica, los doctores aseguraron que había sido envenenada, y empezaron a comprobar cómo podía haber pasado gracias a las cámaras de seguridad, con las que descubrieron a Abakarova utilizando el mercurio de un termómetro para envenenar su lado de la mesa y del tablero, utilizando la figura del Rey para expandirlo.
¿Y por qué sospechan de ella? ¿No podía haber sido agua? Bueno, teniendo en cuenta que Abakarova preguntó antes de empezar si había cámaras de seguridad y le respondieron negativamente, uno solo puede pensar que las piezas se unen claramente. Osmanova, por su parte, afirma que sigue encontrándose mal y otras dos personas acabaron también envenenadas por mercurio.
Abakarova había sido vencida esa misma semana por Osmanova, y aparentemente había declarado que quería borrarla de la competición. No solo no lo consiguió, sino que, después del envenenamiento, cuando se recuperó un poco, volvió a jugar y venció hasta acabar segunda. Netflix, apunta: aquí tienes tu próximo true crime.