Uno da por hecho, casi como un mantra, que una empresa gigantesca de videojuegos con títulos como ‘Final Fantasy’ o ‘Dragon Quest’ es imposible que pierda dinero. Que siempre gana, siempre va para arriba, y como mucho un año tendrá menos beneficios. Y sin embargo, la realidad viene a golpear en la cara: Square Enix se ha dejado 140 millones de dólares el año pasado solo en juegos que abandonaron a mitad de camino, en lo que han llamado “pérdidas extraordinarias”. Pero no os preocupéis: ya saben lo que van a hacer.
Son cuadriculados
Básicamente, el estudio ha prometido a los inversores, ese ente que ahora decide el futuro de los videojuegos más que ningún creativo, que van a decidir mejor en qué títulos van a invertir dinero a partir de ahora mismo. Dicho de otra manera: más ‘Final Fantasy VII Remake’ y menos experimentos. No es una exageración: todo parece indicar que para recuperar el dinero en un valor seguro, Square se va a centrar en hacer remakes sin parar. Cómo no.
Según los rumores, veremos en los próximos años ‘Final Fantasy IX’, ‘Final Fantasy Tactis’ y ‘Dragon Quest III HD-2D remake’ en lo que viene siendo una tendencia que puede cargar muy fácilmente. Para añadir aún más carbón, el encargado de la franquicia ‘Dragon Quest’ abandonó su puesto harto de los retrasos y de no poder hacer un juego en condiciones.
Hay que sumarle que los juegos de este año, más allá de un par de salvedades, han vendido peor de lo esperado, empezando por ‘Final Fantasy XVI’ y siguiendo por ‘Forspoken’, aunque en gran parte tengan que ver con la lenta adopción de PS5 por parte de los jugadores (a los que, a estas alturas, les va a pillar PS6). Vaya futuro nos queda en el mundo del gaming: Regreso al pasado.