Antes de Microsoft se metiera en la guerra de las consolas, la lucha estaba entre Nintendo, Sony… y SEGA. Aunque con Dreamcast cesaron sus intentos de igualar a ambas empresas, cuando PS1 se lanzó al mercado lo hizo con la competencia directa de Saturn. Era una época en la que la empresa de Sonic se negaba a convertirse en multiplataformas: sus juegos eran exclusivamente suyos, y no se los iba a regalar a sus competidoras. Bueno. Excepto en una ocasión.
Cuando Sega conoció a Sony
En 2002, con PS2 ya bien asentada en el mercado y Dreamcast luchando por sobrevivir, Sega hizo una concesión a su enemiga publicando, exclusivamente para Japón, un juego de ritmo en PS1. Su nombre, ‘Mini-Moni. Shakatto Tambourine! da Pyon!’, que se podía jugar bien con el mando o bien con una pandereta (que, por supuesto, se vendía aparte).
En realidad, se trataba de la versión para consolas del arcade ‘Shakatto Tambourine’, pero con 17 canciones de los grupos de J-Pop Mini-Moni (famosas por sus apariciones en las películas de ‘Hamtaro’) y Morning Musume. ¡Es más! Si todo esto os suena rarísimo, aún vamos a doblar en rareza: forma parte de la saga ‘Samba de amigo’, pero utilizando una pandereta en lugar de unas maracas. Si has estado en unos recreativos japoneses, sabrás que esto es lo menos raro que te vas a encontrar allí.
Este paraíso otaku ha permanecido 22 años en la sombra hasta que ahora, en 2024, Hilltop ha lanzado desde su Patreon un parche para poder disfrutar del todo este juego en inglés… aunque, todo sea dicho, tienes que tenerlo en tus manos, lo que puede que no sea tan fácil de conseguir tantos años después. Una rareza maravillosa que demuestra que el mundo de los videojuegos aún tiene mucho que ofrecer si sabes buscar en el lado correcto: el de la pandereta.