Basta con que suenen dos simples notas para que muchos nos lancemos a cantar, en cualquier karaoke, Total Eclipse of the Heart, una de las mejores canciones (sin discusión) de la historia de la música. Bonnie Tyler, en su quinto disco, consiguió el éxito que definiría su carrera, pero no por ello el único. Tristemente, hoy hemos sabido que no volveremos a escuchar su voz rasgada y emocional desde un escenario, porque ha fallecido de manera inesperada a los 75 años en Faro como consecuencia de la enfermedad que llevaba arrastrando años.
And I need you more than ever
Sorprendentemente, Tyler nunca ganó un Grammy, ni falta que le hizo: se ganó el prestigio de toda la industria, vendió millones y siguió lanzando discos hasta 2021, cuando salió The Best is Yet to Come, 12 canciones a las que sumó una gira en directo de 38 países. Solo esto nos debería dar una idea de la personalidad de la cantante, una absoluta y arrolladora fuerza de la naturaleza capaz de todo.
La actriz fue banda sonora de toda una generación gracias a temazos como su consabido Total Eclipse of The Heart, pero también a Holding out for a hero, It’s a Heartache o Here She Comes. En este tiempo, le puso banda sonora a películas como Footloose, El mundo está lleno de hombres casados, Metrópolis (en su versión de 1984) o incluso Astérix en América.
Con Tyler se nos va una de las voces más únicas de la historia, reconocible en cualquier lugar y momento. Un absoluto portento que solo podemos llorar, deseando que alguna vez volvamos a tener a alguien como ella. Hasta siempre, Bonnie.