Después de tirarse en moto al vacío, subir el Burj Khalifa a puro brazo, pilotar aviones a toda velocidad y correr como nadie, ¿alguien dudaba de que Tom Cruise fuera a conducir un coche de NASCAR? Al fin y al cabo, él es piloto, sabe perfectamente manejar uno, y no me extrañaría que hubiera hecho Días de Trueno 2 con el único argumento de “Esto está guapísimo en verdad”.
Era un domingo a la tarde y fui a los coches de choque
Aunque aún no han empezado a rodar, el actor lo tiene clarísimo: “Oh, Cole Trickle [su personaje] estará conduciendo. Esa es la clave, si estoy haciendo una película sobre aviones, estaré volando“. Y a estas alturas nadie lo duda, Tom. Por suerte, habrá algo más aparte de coches guapísimos: “Estamos yendo a por todas, y creo que tenemos algo de verdad”.
Es más: en esta película Trickle seguirá siendo un corredor de NASCAR (a sus más de 60 años) y el personaje de Anne Hathaway será la dueña e ingeniera de su coche. Vamos, que más que un remake encubierto de Top Gun, como la primera parte, parece que va a serlo… de F1.
Pero para Cruise, la película va mucho más allá de una simple historia: “Cuando contamos estas historias, paso años entrenando en helicópteros, jets, aviones y estudiando y creando fotografía aérea. Estamos creando historias con la premisa de lo que puedo contar con el movimiento. Esas son las cosas que estoy buscando con NASCAR, con estos coches. Amo la cultura; es una historia cultural e inmersiva que va a tener carreras y en la que vamos a crear conocimiento mientras seguimos adelante”. Estaremos sentados, a quién queremos engañar.