Sony ha presentado una patente que podría transformar la manera en que se consume contenido digital, titulada “edición automática y personalizada de contenido de video mediante inteligencia artificial”. Esta tecnología permite modificar en tiempo real contenido ofensivo en videojuegos y películas, utilizando métodos como el deepfake, el desenfoque o la eliminación de secciones. Los usuarios podrán crear filtros personalizados para censurar lo que consideran inadecuado.
¿Censura o adaptación?
Entre los posibles usos de esta innovación se encuentra el control parental. Por ejemplo, si en un videojuego hay lenguaje ofensivo, los padres podrían activar este sistema para que se silencie o altere, garantizando así una experiencia más apropiada para los menores. Sin embargo, este tipo de tecnología no sería exclusiva para padres, sino que también permitiría a cualquier usuario adaptar el contenido a sus propias preferencias, desde evitar situaciones que le resulten incómodas hasta omitir elementos que consideren ofensivos.
La introducción de un sistema de censura automatizada ha suscitado preocupaciones sobre su impacto en la experiencia artística de los videojuegos. Muchos expertos argumentan que, en títulos como The Last of Us Parte 2, la censura podría alterar el mensaje original del juego, ya que ciertos momentos de violencia son fundamentales para comprender su narrativa. La posibilidad de suprimir contenido podría llevar a experiencias de juego significativamente diferentes y menos impactantes.
A pesar de la presentación de la patente, es importante destacar que esto no garantiza su implementación inmediata en productos futuros de Sony. Históricamente, la compañía ha registrado innovaciones que nunca llegaron al mercado, lo que sugiere que esta patente podría ser simplemente una forma de proteger derechos de explotación sin intenciones claras de desarrollo próximo.