Paramount Pictures está trabajando en una nueva película de G.I. Joe, un proyecto que busca revitalizar una franquicia que ha tenido un rendimiento variable en taquilla y ha recibido críticas mixtas a negativas en sus entregas anteriores. A pesar de los desafíos, el estudio no se rinde con esta propiedad intelectual, especialmente tras la reciente adquisición de Warner Bros. por 110 mil millones de dólares.
¡Cuidado, es la guerra!
Dos guionistas están involucrados en el desarrollo de este nuevo filme. Uno de ellos es Max Landis, quien se encuentra en el centro de la controversia debido a acusaciones de abuso sexual y emocional realizadas por ocho mujeres en 2019. A raíz de estas acusaciones, Landis fue despedido de varios proyectos y se alejó de Hollywood, aunque ha mantenido un canal en YouTube y ha dirigido películas no oficiales inspiradas en personajes de DC Comics. En 2021, Landis reconoció algunas de las críticas hacia su comportamiento en un ensayo publicado en Medium.
El otro guionista, Danny McBride, está trabajando en un guion por separado para la franquicia. Según reportes, hay versiones contradictorias sobre si Paramount planea fusionar ambos proyectos en uno solo o si se desarrollarán como filmes independientes. Lorenzo di Bonaventura será el productor de estas películas.
Históricamente, las entregas de G.I. Joe han luchado por alcanzar el éxito tanto crítico como financiero. La primera película de 2009 recaudó 302 millones de dólares, mientras que su secuela en 2013 superó los 375 millones, pero ambas fueron mal recibidas por la crítica. El último intento, Snake Eyes: El Origen, apenas logró 40 millones contra un presupuesto estimado de hasta 110 millones. El interés por la franquicia podría reavivarse con el anuncio de un crossover entre G.I. Joe y Transformers, lo cual se espera que ocurra en el futuro cercano.
